Soy la espalda
En efecto, me perdí (nos perdimos) a Bowie. En general, tras el estallido de furia inicial, nos lo tomamos con bastante filosofía, y el impulso primario de ir a casa de la Rubia a montar una hoguera con los CDs de Bowie no prosperó. En cualquier caso, se habría salvado Black Tie, White Noise, que está reposando en los Focomelos Studios. Mejor, porque Miracle Goodnight y Jump, They Say son de mis canciones favoritas del Hombre. Yo ya le he perdonado.
En cualquier caso, todos estos días en Barcelona me han hecho reflexionar sobre lo divino y lo humano tocándome el ombligo. No he llegado a casi ninguna conclusión, más allá de que Matrix Revolutions va a ser que SI, y el cine patrio continúa recibiendo, a grandes rasgos, un NO. Que no es que tenga yo ningún problema. Es que NO, esencialmente. Ahora, calentando motores para Sitges, y pensando que tengo que tener terminado un libraco demencial en dos semanas. En fin…
Vayan a ver Hero en cualquiera de los casos arriba mencionados.













