A pringarse
La naturaleza humana es fascinante. Cruel site of the day me lo demuestra cada día, pero esta vez se han pasado. Nada menos que el fetichismo desvariado definitivo: chicas (vestidas) empujando a coches atrapados en el barro. Pompis en pompa, botas arruinadas, despeinados moderados y más pasión, me temo, por la mecánica que por la hidráulica. Muy teen no resulta, la verdad.













