La risa que me hace
Supongo que los adictos a la blogosfera lo tendrán más que visto, pero por si acaso, aquí tienen, el truco más viejo del mundo, amplificado y mejorado gracias a las técnicas digitales. Doblando el dedo convenientemente, fotografiándolo a la distancia precisa, emborronando levemente aquí y allá, podemos convertir nuestro índice en protagonista de un pornete setentero clasificado “S”, tipo Educación Semental Para Una Flamante Colegial
Estoy contando los días hasta que aparezca alguien que envíe un culo haciéndolo pasar por un dedo.













