Más muertos que yo qué sé…
Ya sé que están enganchados a Gran Hermano, pero hagan una pequeña pausa esta noche, y enciendan Calle 13. A las 21.40 encontrarán el primer episodio de Tan Muertos Como Yo (Dead Like Me), una de las series más ácidas, divertidas y adictivas de la pequeña pantalla. No veía un prducto fantástico tan mordaz en mucho tiempo, y dentro de mi podrido corazoncito ocupa un puesto mucho mas elevado que todas las buffys y smallvilles a las que se me enganchan ustedes con tanta facilidad. La protagonista es George (Ellen Muth, mito televisivo intantáneo, ya verán), una adolescente de lengua envenenada y actitud poco colaboradora que muere, accidentalmente, cuando le cae encima un retrete desprendido de una estación espacial accidentada. No va ni al cielo ni al infierno, sino que se queda en la Tierra recolectando almas e inundando de gloriosos sarcasmos el Más Allá. Si dicho así les parece interesante esperen a ver todo lo que le espera a George en su nueva no-vida, en una serie de narrativa hiperacelerada y que salta de un género a otro con una naturalidad pasmosa. Les recomiendo que esperen a la gloriosa secuencia del atraco en el banco, heredera (como casi todo este primer capítulo) de esa joyita semiolvidada del terror adolescente que es Destino Final,y si no se hacen adictos a la mirada somnolienta de Ellen Muth, es que están, definitiva e irreparablemente, euh… muertos.













