Mondo Sofá
Aún no la he visto, pero tengo la firme intención. Yo debo ser de los pocos que quedan que lo sueltan a los cuatro vientos, del amor y del desprejuicismo: me sigue entusiasmando Álex de la Iglesia, y aunque guardo un cariño especial a Acción Mutante, me encanta todo lo suyo. Eso incluye, espero, supongo, Dos Hombres y un Destino, la obra que ha producido y que se está representando en el teatro Arlequín de Madrid, en la calle San Bernardo. Se trata de una obra modesta, de pocos actores y un escenario, con sus chascarrillos y su antimoraleja, llena de guiños pop y que transcurre a velocidad de vértigo. Por ahí la andan relacionando con Mihura, aunque yo prefiero pensar que los autores del libreto, Pepón Montero y Juan Maidagán, tenían en mente Bottom cuando parieron la historia de dos botarates, José Ángel y Juan Ignacio, que están a punto de llegar a la crisis de los cuarenta sin haber pasado por todas las anteriores. Juan Ignacio decide que basta ya de ver el montaje del director de Ben Hur, que dura tres días, y que hay que cambiar de vida. Manda dos mil curriculums y a partir de ahí, la acción se dispara, en una trama que incluye a Chuck Norris, Grace Kelly y Sancho Gracia, aunque no as himself. Ya les contaré qué tal, pero de momento pueden contemplar un vídeo especialmente estúpido aquí. ¡Exclusividad! ¡Arrebatismo!













