Wow wow WOW!!!
La indisimulada pasión que tengo por Popeye se refuerza en días como hoy, en los que me topo, sin aviso previo, con una bellísima estatuilla sobre el icono protodrogadizo, y con esta galería de reacciones (masculinas en general y brúticas en particular) a los innegables encantos de Olivia. “Vaya pibón”, vienen a decir todos ellos en inglés farfullado y babeante, obnubilados con semejantes patas de alcayata y con esa nariz que, más que respingona es hipohuracanadista. Una galería que francamente, no tiene demasiado sentido construída con imágenes estáticas, pero que sirve para hacerse perfecta idea de por qué hay DVDs que el mundo necesita con mucha más urgencia que una millenium edition de Titanic.













