Guitarracas
Como me voy de pirindilismo hasta el domingo (busquen en los comments, que ya hay quien se ha ido de la lengua), les remito a Mondo Pixel, blog del emporio tonesino que sé que no todos frecuentan. Esta vez, créanme, merece la pena: Guitar Hero es uno de los monumentos al casuallismo lúdico-tecnológico más bellos que he tenido ocasión de catar. Se trata de un rock star simulator que emplea una guitarra-mando (incluída con el juego) que se conecta a la Playstation 2 y que garantiza horas de enfervorezido rocanrolear al ritmo de clásicos de Bad Religion, Motörhead, The Donnas o Bowie (entre otros muchos). Casi nada. Cualquier ser humano que alguna vez haya sentido emoción ante el cálido crujir de la válvula de un amplificador (de válvulas) verá su vida, lo juro, desfilar ante sus ojos, pletórica de melenuda realización, cuando consiga un cien por cien en la ejecución del Bark at the Moon. ¿Que no?













