Reglas esenciales
Que aquí somos firmes defensores de la idea elemental como arma arrojadiza perfecta es algo que hace tiempo que dejó de ser un secreto. Una combinación grotesca, una asociación de ideas extravagantemente rupestres, un concepto infernal, y a veces no hace falta ni poner la acción en práctica. Como en el cuento de Lovecraft, el planteamiento de una idea estrafalaria ya desencadena una subversión de todo lo conocido.
Por ejemplo:














