Archivos de December, 2006

Sunday, December 10th, 2006

Go, ninja, go

Anda que me verán mucho poniendo trailers, ¿eh? Uno o ninguno he debido poner hasta hoy. Este es especial, de todos modos. Agárrense.


Supongo que a quien esté habituado a la idiosindrasia del Focoblog, no les sorprenderá encontrar esto aquí. Demonios, son las Tortugas Ninja. Adolescentes. Mutantes. No hay mucho que añadir. ¿Saben lo extraño? Que este trailer me ha resultado curiosamente original teniendo en cuenta cómo está el patio. Lo que no indica demasiado acerca de la calidad de esta tortuguería futurible sino, precisamente, de lo mal que está el patio.

Me encanta Pixar. Me vuelve loco todo lo que han hecho, sin excepciones, y aunque la de las ratas no me llama como me llamaban otras, confío ciegamente en ellos. Pero, ¿no les parecen apestosos todos los aprendices de Pixar que llevamos sufriendo prácticamente desde Monstruos S.A., Shrek incluído? Se salva de la quema la absolutamente monumental Monster House, precisamente, porque intenta mirar hacia otro lado. Y por esas mismas razones, y al mismo tiempo, por razones muy distintas, salvo a este trailer. Entiéndanme: hay cosas en este tutubo que no me atraen nada, pero, ¿no les parece que ya era el momento de que se usara la animación por ordenador, estando en el estado técnico en el que está, para hacer menos slapstick muppetfílico con peluches virtuales y orientar los nuevos proyectos hacia la acción pura? Venga, hombre… ¡artes marciales! ¡monstruos con armadura! ¡persecuciones a toda hostia! ¡planos churriguerescos! ¡y tortugas ninja!

Ehm… ¡mutantes!

¡Adolescentes!

Saturday, December 9th, 2006

Yo odio a Nacho Vigalondo

La noche del miércoles, una avanzadilla de las mentes más privilegiadas de nuestra generación (eunice, Lindyhomer, Chili Temple, Mr. Asterisco y un servidor) asistimos a una proyeccción exclusiva y bastante pulidita de Los Cronocrímenes, de Nacho Vigalondo. Sin banda sonora ni efectos especiales, pero oigan, asistimos estupefactos a hora y media de viajes en el tiempo, una momia rosa y una melancolía conceptual que dio gloria verla.

Yo odio a Nacho, por pura envidia (pero envidia mala y verde, nada de envidias sanas) porque ha concebido algo único, y que admiro profundamente: ha encontrado un equilibrio insólito entre una obra personal (pero de auteur, oigan) y una película que, la respuesta es sí, puede funcionar en taquilla si pilla una racha de esas en la que los espectadores no están demasiado neuróticos con un arrebato anti-español. Me gustaría contarles cosas de Los Cronocrímenes, pero como comprenderán, no puedo, así que dejémoslo así: puede que esta sea la mejor película producida dentro de nuestras fronteras en mucho tiempo, y desde luego la mejor de ciencia-ficción desde… no sé. No se me ocurre ninguna. Es concisa, divertida, desafiante, y lo suficientemente enrevesada pero a la vez intrigante como para que esté deseando volver a verla para terminar de atar cabos que, lo se, quedarán muy bien atados. Ahora ya pueden empezar con la cantinela de que Nacho es un colega y que estoy vendido al comepollismo y tal, pero puedo asegurarles que cuando la vean, entenderán mi entusiasmo.

Y ustedes también odiarán a Nacho Vigalondo.

Wednesday, December 6th, 2006

Brian & The Palmas presentan…

LOS CUATRO FANTÁSTICOS

Esta familia no llega a fin de mes
Por mucho que me estire

Y mi mujer no está en casa
Parece invisible

Y mi amigo no es gran cosa
Pero es grande La Cosa

Y mi cuñao (cuñaaaoooo)
Todo el día en llamas, todo el día quemao

Somos cuatro
Cuatro Fantásticos
Somos cuatro (cuatrooo)
Cuatro Fantásticos, magnificos
Y superdivinos del amor

-Toc, toc
-Quién es?
-El Dr. Muerte
-Cierra la muralla!

-Toc, toc
-Quien es?
-Spiderman
-Abre la muralla!

-Toc, Toc
-Quién es?
- Stan Lee
-Abre la muralla! (Papá!)

-Toc, toc
- Quién es?
- El Castigador
- No apruebo tus métodos… ¡pero abre la muralla!

Somos cuatro
Cuatro Fantásticos
Somos cuatro (cuatrooo)
Cuatro Fantásticos, magnificos
Y superdivinos del amor!!!

Tuesday, December 5th, 2006

“Las comillas”

Perdonen mi larga ausencia en los meses de invierno. Pueden imaginar que el superparto que les comentaba en el post anterior no es un fenómeno aislado. Cada mes tengo que padecer uno nuevo, para jolgorio de unos y escarnio de otros, que no paran de llamarnos PRESUNTUOSOS y POCO PROFESIONALES así, en letras mayúsculas. Ellos verán. El caso es que el número de Navidad se adelanta levemente a la fecha normal de salida, así que ya tenemos el cierre encima. Añadámosle a eso lo ajetreada de mi vida personal en las últimas semanas y tenemos este resultado: un blog que se tambalea.

No teman. Preparo nuevas Hostias Como Panes, nuevas reseñas, y tengo un almacén de links pendientes que mostrar que da hasta miedo. Vuelvo a la carga ya mismo con sorpresas (estoy escribiendo un cuento: llevo veintitantas páginas y aún no ha salido la primera teta; empiezo a pensar que estoy perdiendo mi toque) y posts kilométricos. Antes quédense, ya tranquilizados por mi sedante verborrea, con este link magnífico hallado en Boing Boing sobre flagrantes abusos de las comillas en letreros y señalizaciones varias.

Odio las comillas. Son para los débiles. Para quienes no son capaces de expresarse con suficiente claridad y sienten la necesidad de subrayar el tono de sus textos con señales extraliterarias. Eh, que aquí hay un chiste. Eh, que es sentido figurado. Eh, que nadie se preste a malinterpretaciones, que el significado es justo el contrario del significante. Anda que… Esta galería me encanta porque casi pasa al lenguaje de signos el sudor frío que experimenta cualquier persona con dificultades graves para expresarse por escrito a la que se ha pedido justo eso. Y comienza a dudar: ¿estará lo suficientemente claro? ¿Y si alguien me malinterpreta a pesar de haber llevado a cabo la muy zafia y obvia maniobra de escribir una frase que apunta en la dirección diametralmente opuesta de lo que pienso? Lo que les digo: patanes.