A Dios no le gusta Radiohead
Es lógico, podría pensarse. A quién puede gustarle Radiohead. Ni a Dios.
Pero es que lo que me ha ocurrido me hace pensar en una intervención divina, en una voz de edad insondable susurrando desde las alturas “Toneeeeees… que el mundo seeeepaaaaaa… que el mundo conooooozcaaaaa… la verdad sobre Radioheaaaaad”. Si no, ustedes me dirán. Andaba yo buscando información en Google sobre la única cosa decente que ha producido (indirectamente) Radiohead, y la providencia divina me lleva a la web más voluntariamente pochista de la historia. No me resisto a escribir la dirección íntegra.
Ahí queda eso, y ustedes me dirán si no es acaso cierto que la mismísima Mano de Dios me ha llevado hasta aquí. Observen la inteligencia prodigiosa, de sutilidad abismal, que propicia esto. La ecuación mágica, la proporción aurea del pochismo queda definitivamente desvelada.
Es midi + gif animado + Radiohead = ultrapochismo.
CABEZARADIO.
Por ejemplo. Esa cosa lánguida que es No surprises acompañado de un AMANECER CON FUNDIDO A TORTILLA. No hay sorpresas, en efecto. No hay sorpresas en Radiohead.
Me decía Nacho mientras escuchábamos telefónicamente nuestros respectivos AMANECERES A TORTILLA, que un midi desnuda a los músicos. Un midi introduce el índice en la esencia del arte. Escuchen a los Ramones en midi. Aguantan. Escuchen a AC/DC en midi. Aguanta. Escuchen a los trestristesninjas en midi. Aguanta, cojones, aguanta perfectamente. Pero Radiohead no. Radiohead en midi se queda tiritando y para esa tiritera conceptual nada mejor que el videoclip con gifs de Creep. Y aquí ya sí que el Universo Radiohead implosiona a golpe de verdades demoledoras. “Estoy mal”. “Me gusta el pop”. “No duermo bien”. “Tengo que bajar al super”. “No tengo gracia”. “Vivo en el centro”. Y sobre todo, “Soy un artista”
“Soy un artista”
“Nadie me entiende”
“Tengo poderes”
Lo de los Beatles y Chanquete, en contraste, me parece bellísimo. Bellísimo.













