Tres modos de aprovechar mejor el tiempo (2/3)
De acuerdo: lo del último post era un exceso. Aunque siempre he defendido los setenta minutos como la duración ideal para cualquier película, reducir a cinco segundos películas de la densidad de, no sé, Ultraforce, sería un crimen. Mi propuesta de hoy para maximizar el tiempo más juiciosamente es algo más moderada: WFMU’s Beware of the Blog propone un concurso de remixes en el que se han reducido a sesenta sensatísimos segundos algunos clásicos indiscutibles del rock. La participación es inmensa y revisarlo todo les llevará, irónicamente, unas horitas.
Alguno de mis favoritos son los prodigios de sutilidad máxima en los que no se perciben los cortes y las canciones no encuentran un regreso posible a la melodía principal despues del estribillo, lo que convierte a cada canción en una pieza única en la que no hay estribillo… o en la que toda ella es el estribillo. Por ejemplo, este sublime Toxic que diría que mejora al original si no fuera porque me resulta complicado concebir algo mejor que el Toxic primordial; o este Kiss ultrasincopado pero con toda la fuerza del original;o este increíble Ace of Spades de costuras imperceptibles; o, en fin, esta belleza apropiadamente llamada Song 1.
Luego están las que, a golpe de remiendo, transforman la melodía del original en una cosa completamente distinta. Como estamos hablando de clasicazos, nuestro oído, acostumbrado a anticiparse a la siguiente nota de los hits, se resiste a la charada. Pero la belleza que reside en este inquietante Blitzkrieg Bop a piñón y sin tomar aire, una vez que nos habituamos a la nueva cadencia, es mesmérica.
Y luego están, cómo no, las gamberradas conceptuales. Me quedo con dos piezas inquietantes, hipnóticas también a su manera, que disparan preguntas que no soy capaz de poner por escrito y para las que me temo que, en cualquier caso, tampoco tengo respuesta: este ultraBolero de Ravel y este fenomenal, desconcertante, rotundo Purple Rain.
Sin embargo, por algún motivo, y subrayando yo también el mérito que tiene simplificar canciones especialmente largas, me quedo de toda la selección con este alucinante In-A-Gadda-Da-Vida, que no paro de escuchar, en un bucle infernal. Prefiero escuchar diez, veinte, cincuenta veces seguidas esta pieza de imperturbable tensión y soberbia inteligencia que el original de diecisiete minutos. Saquen ustedes sus conclusiones, que yo, con una boba sonrisa de satisfacción tras haberme asomado al abismo y haber entendido tres o cuatro cosas, sólo puedo añadir: ceci n’est pas Iron Butterfly.














jack o´lantern http://www.focoblog.com/
March 1st, 2007 at 3:49 pmvisiten mi blog:
http://www.mondo-pixel.com/
John Tones http://www.focoblog.com
March 1st, 2007 at 4:02 pmLo siento, Jack. Aquí el derecho a espamear o a ser espameado se lo gana uno a pulso.
Nikochan http://www.esponjiforme.com
March 1st, 2007 at 10:45 pmJaja, qué cabrón.
John Tones http://www.focoblog.com
March 1st, 2007 at 10:47 pmY no será porque no sea fácil ser amado por el Focoblog.