Tres cosas que descubrí el miércoles (1/3)
Teniendo como tengo mis filias en materia femenina muy bien acotadas y clasificaditas, no está de más comprobar que es perfectamente posible que una hembra menuda, ajada y de cuarenta años me sacuda el bagaje hormonal tanto como hace tres lustros. Satanasito y yo disfrutamos de un contundente recital de rock áspero al que sólo le pusimos una pega: Racine pareció adquirir una inaudita furia gamberra en los bises del concierto, que no sabemos si fueron un estertor final o que el resto del evento funcionó a medio gas. En cualquier caso: no tocaron ninguna canción de Transvision Vamp, porque como dijo Wendy, aquello no era un viaje en el tiempo. Era un concierto de rock. Y menudo.













Amando de Ossodio
April 14th, 2007 at 10:20 amY menudo. En más de un sentido.