Archivos de September, 2007

Sunday, September 30th, 2007

Son lós, pixel-manías

Mientras afrontamos una recta final (que puede ser muy larga, pero desde luego es final) del proyecto que les contaba que me tiene robado a mí y a unos cuantos cerebros más el poco tiempo de ocio del que disponemos, les sugiero que visiten el microsite de PixelManíacs que ha programado eunice. Ahí los tienen todos recopiladitos, para su uso y disfrute. ¿Mis favoritos? El de Lovecraft, por supuesto, y el de los disfraces de Sonic y Mario. Esos trajes deberían
existir. Disfruten de la tarde de domingo, mientras tanto: les garantizo que la semana que viene clausuro Blanco Humano y retomo el resto de las series. Por estas.

Saturday, September 29th, 2007

Feliz cumpleños, Focoblog

aniversario-focoblog_mini1.gif

Pinchen en la imagen para verla a tamaño Godzilla.

Gracias a todos. Ha sido otro año estupendo. Mucha risa y notables ganas de poner en pie nuevos proyectos, del próximo de los cuales van a oir hablar muy, muy pronto. Como es obvio, si seguimos aquí es por sus chascarrillos, sus comentarios y su mala leche, así que no desconecten.

En cuanto al cambio de look, ustedes van a ser los principales beneficiados: si antes decía maldades con facilidad, imaginen con la cabeza ventilada…

Wednesday, September 26th, 2007

Seis días de hiato

¡¡Woo-oooh!! Qué semanita llevo, oigan. Como les dije, se aproximaba avalancha de curro y, por suerte, entregado un textaco sobre el que sabrán a su debido tiempo por encargo de ID, y superado ayer mismito el cierre del número de octubre de Xtreme… vuelvo al tajo. Tengo noticias, tengo cosicas, tengo miscelánea, así que si les parece hablamos en plan blog old-school, como muy querido diario todo, y mañana retomamos el tono habitual.

- Saben (como para no saberlo) que hoy ha salido a la venta el diario Público. Ustedes tendrán sus impresiones sobre él, me parece estupendo. Mi impresión se resume en que un diario que dedica una página a Watchmen, así de diario, y que tiene el mejor plantel de humoristas gráficos de la prensa patria, merece para empezar cierto voto de confianza, así que ustedes mismos. Yo sólo quería decirles que la última avalancha de curro que les mentaba venía dada porque voy a tener una seccioncilla allí. Será una página dominical de videojuegos, y ya estamos planteando cosas bastante interesantes y furiosas para un futuro cercano. Así que ya saben, como les dije: menos tiempo libre para mí, más diversión para ustedes.

- Mañana me voy a ver a los Gorilla Biscuits, el histórico grupo de hardcore. Es la primera vez que vienen a España, y los trestristesninjas estarán allí, como clavos, rindiendo pleitesía a uno de los cánones del género. Jueves 27 a las 21.30 en la Sala Live!! de Madrid.


- El miércoles pasado, nuestro amigo y maestro Raúl Minchinela estrenó Reflexiones de Repronto, un inclasificable videolog (por clasificarlo de algún modo) que, en las dos entregas que lleva, podría bien decirse que es un producto que admiramos y envidiamos a partes más o menos equidistantes. Enmanuelle negra, The Muppet Show, Regreso al Futuro, la política de derechas e izquierdas según el pensamiento retroapocalíptico y muchas más disquisiciones que les encomio no sólo a qué disfruten aquí y allí, sino con calidad máxima de divx en la web de las Reflexiones de Repronto. Un must.





- 53 comentarios lleva ya el anterior post, en lo que se ha convertido en una especie de oda a la eterna inocencia e improvisada madurez de nuestro habitual Salanova. No sé muy bien cómo se ha llegado al punto en el que está ahora la conversación, pero yo de ustedes la observaría atentamente: al fin y al cabo, pocos pueden presumir de ser respetados entre los muros del Focoblog teniendo un blog DE FÚTBOL.

- Microsiervos recuperaba, por algún motivo, un post que me dedicó hace tiempo, con motivo de una observación mía de la que no sólo no me he retractado ni un pelo, sino que cada vez la tengo más presente. Su link produjo la avalancha de visitas más tremenda jamás registrada en el Focoblog, llegando casi a dos mil, y de las cuales prácticamente ninguna ha repetido en días sucesivos. Los motivos son dobles: por una parte, esta última semana apenas ha habido actividad en el Focoblog, lo que demuestra un sentido de la oportunidad maravillosamente deprimente por mi parte y por la de ellos; por otra, a los lectores de Microsiervos el Focoblog no les interesa lo más mínimo. Teniendo en cuenta la afirmación que lo disparó todo, no deja de tener su lógica.

- Y mañana seguimos con la programación habitual. Ahora, si me disculpan, voy a cenar algo…

canibales.jpg

Tuesday, September 18th, 2007

Este jueves va a haber hostias

Y si no las hay, es que algo va mal.

cartel-ninjafoc.jpg

trestristesninjas vuelven a subirse a un escenario madrileño (y no a cualquiera, vive Dios: ¡¡al Wurlitzer Ballroom!!) en un ejercicio de oldschoolismo pocas veces igualado. Por un lado, los tres ninjas, que ya son de la vieja escuela y lo ostentan con orgullo. Por otro, Espacio Vital, sólo versiones de clásicos punk del 77. Yo estaré allí, y ustedes, a no ser que sean muy necios o muy sordos, deberían.

Sunday, September 16th, 2007

Dos ojos por ojo

Bas Rutten es campeón mundial de Ultimate Fighting en la categoría de pesos pesados, experto en artes marciales mixtas e instructor de thai boxing, kárate y tae kwon do. Lo que se conoce como un animal. Un ser que, como Jason Voorhes, está más allá del dolor. Más que nada por que él es la encarnación del dolor. Unas lesiones en rodillas y biceps lo mantienen alejado del ring, aunque se sigue ganando la vida como excelente actor de baja estofa, presentador de eventos culturales de ya se imaginan ustedes qué naturaleza y, cómo no, productor de vídeos de combate.

Hace un tiempo, Monkeys for Helping linkó un tutubo extraído de su Bas Rutten’s Lethal Street Fighting, pero fue retirado. Por suerte para todos, algún alma caritativa lo ha remezclado y vuelto a subir, así que disfrutenlo mientras puedan.


Como ven, en esta pequeña maravilla Rutten no sólo no aconseja evitar un combate potencialmente peligroso y marrullero, sino que poco más que aconseja iniciarlo. Eso sí, sin perder el humor: “Alguien le está diciendo no se qué cosa a mi mujer, lo siento señor, pero le voy a partir la pierna“. El ritmo de descalabro de este dios sonado es brutal, y propone abundantes maneras de provocar traumatismos encefalocraneales graves en el contrincante de mil y una maneras, con un rítmico “Bang bang bang” que convierte un sórdido bar de carretera en un corto de Tex Avery. Sus DANGA DA DANGA DA DANG le quitan todo el hierro a las peleas más barriobajeras imaginables. O como él mismo dice, “Todo el mundo infravalora la patada en la entrepierna“. Este te atiza y te sube los huevos al entrecejo. “Ok, I’m sorry, NO I’M NOT“. Al fin y al cabo, como él mismo dice “Está intentando matarme, así que voy a devolverle el favor“. Y picadillo de hígado danga da danga da dang.

Mire, perdone, no quiero problemas pero FUH así, y le rajo la garganta y se acabó la historia“. Madre mía.

Friday, September 14th, 2007

Sorprendentes ardillas con voz de pito

En All Kinds of Stuff, que ha pasado de lo imprescindible a que ya directamente no conciba el día sin pasarme por allí a ver qué se cuenta John Kricfalusi, han posteado uno de los episodios que el creador de Ren y Stimpy animó para la efímera y rarísima serie de Superratón Mighty Mouse: The New Adventures, dirigida por el mítico Ralph Bakshi. La serie, como supongo que recordarán si la pillaron en alguno de los fugaces pases por nuestra televisión, era una obra maestra de la ultra-animación de bajo presupuesto, y fue cancelada en su segunda temporada después del escándalo suscitado cuando una secuencia podía ser interpretada como que Superratón estaba esnifando cocaína. John K. ha tutubeado uno de sus episodios favoritos, y ciertamente es puro Kricfalusi.


La sorpresa, de todos modos, no ha llegado con este episodio, sino con un inesperado youtube con el que Kricfalusi cerraba el círculo de referencias de esa aventura de Superratón. Como ven, hay unos personajes claramente inspirados en Alvin y Las Ardillas, y el animador propone, como complemento perfecto al episodio de Mighty Mouse, este youtube, procedente del largometraje de 1987 La Vuelta al Mundo de Alvin y las Ardillas. No, no huyan. Observen.


Olviden las voces, que ya sabemos cómo penetran en el hipotálamo y se quedan ahí retumbando durante horas. Olviden el horrendo diseño de los personajes humanos. Olviden, si quieren, la canción. A mí me gusta, sin coñas camp ni mierdas de serie B. Es una buena canción, parece una versión de guardería de KISS. Pero olvídenla también si quieren. Quédense con lo que importa.

La animación es su-bli-me.

¿Han visto cómo botan al ritmo de la música? Se mueven con un swing inconcebible, por ejemplo, en una película de Disney o de Don Bluth de las que se hacían por aquella época. Demonios, de hecho creo que no he visto una animación tan elástica e infecciosa, tan deudora de los cartoons clásicos en una película comercial norteamericana para niños en toda mi vida. Observen la coreografía en los globos aerostáticos, el baile por parejas con los seis personajes simultáneamente, miren como se mueven las condenadas Chippettes, miren cómo Alvin se estira hipnotizado por la música. Es espectacular, es inesperado, es una joyita oculta que ya mismo está en Mi Lista de Amazon, y que hace que odie un poco, un poquito solo, un poquitito si me lo permiten, a la animación por ordenador. Sé que suena carca pero es que hay cosas… hay pasos de baile, hay bofetadas, hay contorsiones que, sencillamente, no volveremos a ver. Nunca.

Wednesday, September 12th, 2007

HOSTIAS COMO PANES (XII): Las Cien Razones de Blanco Humano - (9/10)

81 - Plano perfecto # 10 (1: 15: 42): Por un momento la autoparodia se desliza entre las imágenes de una película de John Woo: es decir, un maestro de la metacaricatura, Van Damme, con callo ya en estas lides, se topa con uno de los directores que más en serio se toma los iconos que ha creado. Es decir, intenten encontrar un atisbo de parodia voluntaria en The Killer, Una Bala en la Cabeza, o incluso en una de las películas con un uso de la violencia más ligero y festivo de Woo, Hard-Boiled. Nada, ¿verdad? Esta carencia de autocrítica humorística es, en últrima instancia, la responsable de desgracias como Windtalkers o Paycheck, aunque sería injusto no reconocer que su grave falta de ironía en la observación del ombligo propio también nos ha llevado al radical aislamiento estético y conceptual de sus dos obras maestras en Hollywood: Cara a Cara y Mission: Impossible 2. Este momento de Blanco Humano, por tanto, tiene un valor incalculable por su insólito carácter dentro de la filmografía de Woo, y además no dudo ni un instante en responsabilizar de su existencia a Jean-Claude Van Damme y su extraordinaria capacidad involuntaria para desequilibrar todas las convenciones establecidas a las que se acerca, sean rasgos autorales o géneros consagrados.
vlcsnap-7611133.jpg

82 - El descenso a lomos del pajarraco de papel maché:
Riesgo desciende, en un momento mágico, a lomos de uno de los monstruosos muñecos que se pudren en los rincones del almacén. Lo que otro realizador habría liquidado en tres planos ramplones, Woo lo convierte en una sinfonía de ruido y papel ardiendo, intercalado con imágenes alternativas de los perros de Fouchon atravesando llamaradas, rarísimos planos desde la perspectiva del descendiente Riesgo y, sobre todo…
vlcsnap-15399517.jpg

83 - … Fouchon ardiendo: Hasta ahora todos nos lo hemos pasado muy bien leyendo sus comentarios acerca de lo bien que les está pareciendo Hostias Como Panes, la mucha risa que les da todo, pero también que eh, a Van Damme no se acercan algunos ni con una pértiga a diez metros. Que esto como decostrucción posmoderna está muy bien, pero eh, bueno, ya sabemos lo que es cine de verdad y lo que no. Ustedes sabrán, que son ya mayorcitos. Pero si la secuencia de Lance Henriksen literalmente chamuscado como un pollo a l’ast, rabiando a cámara lenta, gritando obscenidades a unos pasmados especialistas (que contemplan como un actor que no es ni remotamente una superestrella los tiene igual de cuadrados que ellos), no les cautiva hasta el punto de correr ahora mismo a por una copia de Blanco Humano para revisar esta secuencia, no es que sean ustedes idiotas (que también) o no hayan entendido nada (que yo más clarito ya no me puedo explicar). Si la idea de John Woo frotándose las manos mientras rodaba esta secuencia y tarareaba en imperfecto ingles “Let the motherfucker burn” no les pone los pelos de punta, tienen ustedes el criterio estético y la receptividad hacia todo lo que es bello y emocionante en este mundo en el ojete. Y ante eso yo es que ya, oigan, yo es que ya no sé qué hacer. ¿Acaso Fouchon on fire no es lo más catastróficamente bonito que han visto en todo el mes? ¿Acaso no? Ay…
vlcsnap-15412209.jpg
vlcsnap-15412650.jpg
vlcsnap-15413268.jpg
vlcsnap-15414055.jpg
vlcsnap-15414279.jpg

84 - Imagen perfecta # 11 (1:17:32):
El reflejo de un enemigo en el casco de uno de los perros motorizados simboliza el entendimiento físico, que no moral, de héroe y villanos. Subrayado, además, por unos escandalosos zooms que casi parecen chirriar y que en manos de alguien como Woo, con ese pulso para ubicar el recurso visual feo en el momento dramático más bello, colaboran en seguir empujando a Blanco Humano por ese glorioso precipicio de abstracción absoluta con la que lleva recochineándose más de un cuarto de hora.
vlcsnap-15425540.jpg

85 - Del revés: Puro delirio hongkonés. Riesgo agarra el revólver del motero inconsciente de su cartuchera, mientras este cae al suelo y, sin tiempo para girar el arma, dispara al ricachón armado hasta los dientes que ha visto reflejado en el casco, tras él. Tras vaciar el cargador en el pecho del villano, en una secuencia que le dio más de un dolor de cabeza con la censura estadounidense a Woo, Riesgo hace una cabriola inútil, espectacular y bellísima, un patadón con salto dirigido a la jeta del malo y que recibe con gusto, ya cadáver, escupiendo el puro que masticaba tres segundos antes.
vlcsnap-15433948.jpg
vlcsnap-15445108.jpg

86 - Planazo:
Dice tío Douvée “Ahora dispararemos flechas a todo aquel que no sea Riesgo”. Siempre me ha encantado esa frase por su sincrética concepción de todo un género en un inspirado suspiro. La ultramaniquea concepción del enfrentamiento entre buenos y malos del cine de acción se refleja aquí en la mecánica que agita a los personajes. El viejo disparar a todo lo que se mueva, pero que en boca del anciano, y gracias a su rudimentario sistema de ataque adquiere cierta dosis de misticismo loco.

87 - Gente polivalente: La siguiente secuencia de acción es una mascletá de disparates que comienza con Riesgo dando una voltereta porque sí para subirse a una plataforma de la que se descuelga con una liana. En la conclusión vacía tres cargadores y sacude varias patadas con remanente incluído a un par de sicarios que tienen el honor de morir al mismo tiempo por traumatismo encefalocraneal y por herida de bala múltiple en numerosos órganos vitales. Riesgo es así: letal pero polifacético. Una secuencia que, por cierto, concuye con una planificación que me resultó hipnótica incluso cuando vi Blanco Humano en el cine: creo que se trata del estrafalario y excesivo colorido de este One vs. One, poco habitual en la usualmente tenebrosa fábrica.
vlcsnap-15459314.jpg

88 - Plano perfecto # 12 (1:19:50):
Riesgo esquiva una flecha, amigos. Que se dice pronto. Uno de los planos emblemáticos de la película, y no es para menos. Una flecha que, por cierto, Woo tiene la sangre fría de mostrar en dos planos: el expositivo y el sensacionalista. Es decir, el que se entiende y el que acojona: la flecha pasa escalofriantemente cerca de la bella faz de Van Damme.
vlcsnap-15457091.jpg
vlcsnap-15457234.jpg

89 - 2 Become 1: Soy más bien poco amigo de imágenes como esta…
vlcsnap-15464456.jpg
… por su simplicidad excesiva y valor artístico de Ejercicio Práctico de Primero de Comunicación Audiovisual. Pero ahí quedan, y se lo merecen, aunque tengan la profundidad de una sardina. El mejor momento de esta secuencia, no obstante, no es la brevísima conversación entre Van Cleef y Riesgo mientras recargan sus armas, sino la forma en la que la concluyen: separándose de la pared en la que ambos se apoyaban y disparando a ciegas hacia donde estaban, martilleados por decenas de balas silbando entre las cabezas de ambos.

90 - Uno entra, otro sale: Ah, el brillante uso de las granadas en Blanco Humano. En realidad, es normal que el director hongkonés ande mucho más obsesionado con las armas de fuego que con las granadas: los revólveres y escopetas son prolongaciones de las extremidades, que se convierten así en cañones que escupen proyectiles. Las granadas son imprecisas y demasiado poderosas. Son sucias, y por eso en las películas de John Woo las cosas explotan aunque sólo se les dispare con una pistola. Pero en este caso, la coreografía es distinta: Riesgo sale de un cuarto por la ventana, rompiendo un cristal mientra un par de granadas entran por el mismo sitio, explotando y lanzando al héroe por los aires. La coreografía es impecable: Riesgo rompe la ventana con su cuerpo, pero el cristal es tan grande que las granadas lo agujerean, a su vez, en dirección contraria. Y todo, por supuesto, mostrado con la claridad expositiva y la lógica, matemática sencillez narrativa de Woo.

Monday, September 10th, 2007

Bichicos

Cálmense, jóvenes. Estoy vivo. Después de una semana de relax absoluto y una imprevista crisis con El Focoblog que casi nos hace perder TODOS los comments, volvemos a estar en marcha. O casi. Verán: septiembre es un mes complicado, lleno de génesis (plural: génesis) y avalanchas. Me han salido de debajo de las piedras un par de trabajillos extra que me van a tener muy ocupado en los próximos meses, y sobre los que tendrán pronta (por una vez, sí: prontísima, diría yo; vamos, que les digo algo de aquí a quince días) descripción. Que van a acabar hasta los huevos de mí, vamos: dentro de nada me van a leer hasta en la sopa. Ya saben: cuidado con lo que desean, todo eso.

Ignoro cómo esas avalanchas laborales van a afectar al Focoblog. Espero que todo siga como hasta ahora, y nos estrechemos las manos cuando nos encontramos en los bares, como de costumbre. Pero no garantizo nada. De momento, y para empezar, podrían reservar el próximo jueves día 20 en sus agendas: trestristesninjas tocan en Madrid, y ustedes deberían estar ahí como clavos. Pronto les daré los detalles.

Aún estoy pensando en las vacaciones que ayer mismo disfrutaba con placer. Se me abrían los poros de la gustera, oigan. Así que hoy no posteo. Hoy, simplemente, les dejo con un vídeo. No especialmente nuevo, profusamente linkado hace unos meses, pero muy recuperable. Confíen en mí: el otro día les enseñaba el mejor vídeo de la historia con gente bailando, hoy les traigo la aplicación más estúpidamente bella de la tecnología punta.


Porque recuerden: en el preciso instante en el que alguien concibe un ingenio revolucionario, un concepto o mecanismo que puede cambiar nuestra percepción sensorial por los restos, siempre hay alguien al lado, alguien con una mente indiscutiblemente capacitada para la lateralidad mal entendida, que propone una chorrada. Una chorrada irresistible. Y al final, a eso nos dedicamos: a emplear nuestro genio en elucubrar chorradas. En este caso, la épica de la nadería. Un vídeo construído en torno al magnetismo de la nimiedad.

Y El Focoblog seguirá siendo testigo de excepción de todo ello durante mucho tiempo

Sunday, September 2nd, 2007

El origen de Stuntman Mike

Mi blogger favorito en materia subfílmica, Toby Dammit, vuelve a dar en el clavo: Death Proof no es una película de amor a la serie B, sino de odio a la serie A. Enfóquenla así y no sólo la entenderán mejor, sino que nos ahorraremos todos unas disquisiciones que estoy leyendo por ahí sobre la auténtica naturaleza del grindhouse y su puta madre que ya, ya…

Saturday, September 1st, 2007

HOSTIAS COMO PANES (XI): Las Cien Razones de Blanco Humano - (8/10)

71 - Plano Perfecto # 8 (1:08:05): Estropearía este mágico momento si añadiera cualquier aditivo a la somera descripción: “Viejo francófono borracho huyendo a caballo de la explosión de una choza a cámara lenta mientras ondea sobre su cabeza un arco

vlcsnap-6188733.jpg

72 - La bronquita:
Cuando Pick Van Cleef logra rastrear de nuevo a Riesgo, Fouchon decide tenderle una emboscada justo donde quiere nuestro héroe: en la fábrica abandonada de parafernalia de Mardi Gras. Pide a Van Cleef que lo localice con un helicóptero y lo conduzca hasta el almacén, pero este huele la inminente chamusquina y dice a su jefe que puede acabar con Riesgo, fácilmente y sin más polvorines, desde el aire. Fouchon le ordena que simplemente lo localice, enrabietado, y le pide que sea un profesional, justo lo que él está a punto de dejar de ser: llevado por el odio y por la ira, los papeles de héroe y villano están a punto de dar la vuelta. Más adelante, cuando van a entrar en la fábrica, Fouchon le preguntará a Van Cleef: “No estás enfadado conmigo, ¿verdad, Pick?”. Como niños, ¿eh?

73 - Plano perfecto # 9 (1:10:08):
Riesgo huye de sus perseguidores a caballo y por los pantanos cuando el hellicóptero de Van Cleef surge ante él como un monstruo mecánico volador, literalmente de la nada y con una fantasmal cámara lenta envolviendo la escena. Puro delirio abstracto: pantanos + helicóptero + jinete en una composición de plano ridículamente bella.
vlcsnap-13977558.jpg

74 - La fábrica abandonada:
La fábrica con material para el Mardi Gras es uno de los escenarios más rotundos del cine de acción moderno. Cuando Riesgo llega trotando hasta la fábrica, Woo aún se permite silenciar la banda sonora, empequeñecer al héroe y, con una bella y breve grúa, situar una vez más al espectador ante el escenario del próximo altercado. Clasicismo, lo llaman algunos. La repanocha, lo llamo yo.
vlcsnap-139938441.jpg


75 - Motoristas negros:
Mis némesis de Riesgo predilectas son los motoristas, a los que veremos en plenitud de facultades dentro de la fábrica, aunque durante las cazas de los homeless tienen la mamporrera misión de azuzar a las presas, debilitarlos, fundirlos y reventarlos. Embutidos en cuero negro, no tienen rostro: las enormes gafas de sol e inmensos cascos oscuros de cristales tintados vuelven a sumergir a la película en las turbias aguas del fantastique indeclarado, esa variante del cine de acción inherente al bajo presupuesto que Van Damme abraza tan a menudo. Posiblemente son los motoristas, villanos fantasmales altamente vandamnianos, el elemento de Blanco Humano que liga más profundamente al astro belga con el director hongkonés, en una película en la que nuestro actor fetiche ni enseña el culo ni se abre de patas. Algo más adelante, en un momento dado en el que Riesgo está oculto y acechando a sus perseguidores, uno de ellos se quita las gafas negras, dejando ver su rostro.La ejecución, especialmente ridícula después de que le caguen en el casco unas palomas, es casi inmediata.
vlcsnap-7582140.jpg


76 - Él se lo guisa:
Otro plano devastadoramente bonito, y de un exhibicionismo inaudito, arriesgado y glorioso. Riesgo irrumpe en una fábrica en la que posiblemente nadie ponía un pie en años, y huye de los disparos de los motoristas saltando por encima de unas vigas. Cuando lo hace, casi volando, se cruza con una paloma, trademark inconfundible, como sabemos, del director. Los dos libres como el viento, venga.
vlcsnap-7571049.jpg


77 - LA FRASE:
Eh, palomo”.

78 - Primer blanco:
La muerte del primer motorista en la fábrica, después de la breve pausa de introducción en el vetusto edificio (“pausa china”, que la llamaría el John Carpenter de la sabia Golpe en la Pequeña China) culmina con un enfrentamiento cara a cara entre Riesgo y el villano. Despistado tras acribillar a las palomas que le han cagado en el casco, baja la vista para recibir el glorioso insulto del punto anterior y la imagen de Riesgo atizándole un patadón a una lata de gasolina (desde este punto, recursiva figura de estilo en la gramática de Blanco Humano, tal y como lo ha sido en otros puntos de la filmografía de John Woo), que vuela hacia la cara del motorista y no tiene tiempo de reaccionar cuando Riesgo la revienta de un certero disparo con su escopeta. La monumental explosión lanza a vehículo y conductor fuera de la fábrica justo en el momento en el que llegan los coches de Fouchon y el resto de sus perros. Una tarjeta de visita guapa, guapa. El resultado, descompuesto en no menos de una docena de brillantes y muy expositivos planos, cada uno a su manera una bomba de relojería independiente y perfecta.

79 - K-krack:
Y Riesgo recarga la escopeta con una sola mano, a cámara lenta, con los ojos brillantes. La sartén por el mango, oigan, y de esa burra no le bajan.
vlcsnap-7602002.jpg


80 - Enter the villains en la fábrica del miedo:
Woo es un maestro de los escenarios, y si no lo creen, prueben a recordar sus grandes momentos. Siempre lo denominarán a golpe de ambientación. La escena del hospital de Hard-Boiled. La escena de la fábrica de dinero de A Better Tomorrow. La escena de la iglesia en la playa de Face/Off. La escena del piso de la chica en The Killer. Independientemente de que la concepción de esos escenarios sea suya o de los guionistas, su suave exhibicionismo en la puesta en escena, su indisputado mimo a la hora de sentar los preámbulos que fijen las dimensiones y características de cada escenario es lo que le ha convertido en una leyenda del cine de acción. Olvídense de la cámara lenta, que eso lo inventó otro esteta de la violencia de los setenta, no se aturullen con el mexican stand-off de las narices y con los planchazos de Tequila en los salones de te. John Woo se diferencia del resto de los humanos que dirigen cine de acción en su acojonante observación de los entornos y en cómo estos funcionan de trampolín metafórico o literal para los conflictos de héroes y villanos. La fábrica abandonada de Blanco Humano está ahí, orgullosa, imponente junto al resto de los decorados del cine de Woo, y aunque posiblemente su concepción fue idea de Chuck Pfarrer, ni en sus sueños más húmedos éste podría haber soñado con una catedral arquitectónica (perdón por el rebuzno conceptual) de esta categoría. Woo consigue que la fábrica respire, sufra con cada disparo que revienta sus paredes. Woo le pone hasta cara, un vestigio ridículo de un carnaval antiguo, y hace que el edificio se trague, sin metáforas ni hostias, a los villanos. Un contraluz, un suave ojo de pez, un picado que diminutiza, y la fábrica es el personaje que nos faltaba para redondear la obra maestra absoluta que es el tramo final de Blanco Humano. Una de las piezas capitales del cine moderno, vaya.