El origen de Stuntman Mike
Mi blogger favorito en materia subfílmica, Toby Dammit, vuelve a dar en el clavo: Death Proof no es una película de amor a la serie B, sino de odio a la serie A. Enfóquenla así y no sólo la entenderán mejor, sino que nos ahorraremos todos unas disquisiciones que estoy leyendo por ahí sobre la auténtica naturaleza del grindhouse y su puta madre que ya, ya…













