Emo et al
Como ya he dicho por otro lado, estoy sufriendo los últimos estertores de un catarro que ni me ha hecho sufrir ni me ha hecho llorar, pero sí me ha producido un pequeño dolor de cabeza que me impide traerles hoy lo que tenía previsto: una nueva entrega de 1000 Obviedades. Mañana, quizás. Hoy sólo me quedan fuerzas para un tímido pero firme Hah-HA!:













