Llego tarde

Esta inquietante obra de Joshua Hoffine es parte del siniestro blog Bunnylicious, dedicado a compilar una indeseada galería de imágenes de conejos. Pero no conejos monos y como nubes de algodón, sino monstruos a menudo con un escabroso componente humano o sexual (o ambos) y que, como no podía ser de otro modo, recuerdan en cierto sentido a algunas encarnaciones del Conejo Blanco carrollniano.













