Reload y la primera de muchas cosas interesantes que han pasado los últimos meses y a lo mejor ustedes no sabían
Miren, no voy a perder el tiempo con disculpas. Todo lo que les puedo decir que puede entenercerles las va a decir Popeye…
Para todo lo demás, les emplazo a donde el Dr. Zito, que ha explicado perfectamente toda la mandanga esta de por qué si esto era la panacea del explicarse bien, dejamos de hacerlo y nos ponemos a putearnos en 140 caracteres o a enseñar el pito en Facebook. En mi caso no necesitan disculpas, porque ya saben que estoy a esto y a lo otro, y bien que lo publicito, pero les aseguro que me apetece escribir por aquí. Quizás le de un giro más personal al Focoblog, no sé, porque francamente ignoro cómo se van a presentar los próximos meses, pero es que miren esta preciosidad de dibujacos, esta maravilla hiperlegible, y yo perdiendo el tiempo por el otro lado. Que no, hombre, que no, que el Focoblog tiene que seguir petándolo, así que vamos a recuperar el tiempo perdido con cosas que han sucedido últimamente y que por culpa de la hibernación focobloguera no les he comentado.
Por ejemplo:
Esta es una viñeta de las bastantes que dibujó Alberto Guitián para el comic sobre los límites del humor que dibujamos en el ya agotado número 1 de ¡Caramba!. Se trata de uno de mis guiones favoritos de todos cuanto he escrito, y donde desarrollé una teoría que sin duda puede considerarse discutible, pero que al menos ofrece algo que discutir: la indignación ante la agresividad de un chiste es una forma más de no entenderlo.
Los sabios editores de ¡Caramba! están republicando algunas de las historias publicadas en su primer y glorioso número, ahora en el blog y en formato virtual, y Los límites del humor tuvo el honor de ser la primera. Ha coincidido en el tiempo con una ridícula polémica por una tira de Gustavo Sala, lo que demuestra que las cosas cuanto más se expliquen, por cansinos que resultemos, mejor, y además tumbamos a golpes el blog de ¡Caramba! cuando el cómic fue enlazado en Menéame.
Es decir, que yo muy bien, ¿y ustedes?














