FocoBLOG

Poniéndome a la altura del Butano (5)

Entrada publicada el 16 de Febrero de 2011 por John Tones

Este cartel me fascinó profundamente desde la primera vez que vi Ghoulies. Tiene una textura levemente superheroica que refuerza un poco lo que cuento en Monstruosidades derivadas, mi entrega de Grimorio de Memorias que dedico a la película. Las posturas, los bichos voladores hacia el espectador, sí, los rayos que respiran ciencia-ficción-directa-al-vídeo de los ochenta, pero también algo del trazo del dibujo, caricaturesco, colorista, lejos del perfil realista de aerógrafo que asociábamos a las películas de adultos. Ghoulies, con su desvergonzada inspiración en Gremlins pero su dinámica y estética de Muppets, es el puente entre varios conceptos que explico con detalle en el Butano. Poco me queda por añadir, salvo que algún día tendré tiempo y energía para iniciar ese comentario pormenorizado de todas las películas de Charles Band en el Focoblog. Me lo debo.

Poniéndome a la altura del Butano (4)

Entrada publicada el 30 de Enero de 2011 por John Tones

Con todo el dolor de mi corazón anuncio que tengo que bajar el ritmo de mis contribuciones al sensacional El Butano Popular. Los guionazos y demás colaboraciones no me dejan respirar, y tras pedirle la venia al jefe Lardín, el Grimorio de Memorias se convierte en una sección aperiódica, aunque vive dios que me gustaría recuperar la cadencia quincenal en algún momento. De momento, ya tengo clarísimo de qué versará la próxima entrega, pero mientras tanto quiero seguir dando unas cuantas muestras gráficas de lo que he escrito hasta ahora.

El Copito 53, con el pájaro con zapatos en portada dibujado por mí y que describo en la entrada butanera Macedonia Hanna-Barbera tiene esta salerosa portada de Pixie y Dixie. Toda mi etapa pre-bruguera la recuerdo en una extraña y melancólica nube que oscurece mi ya de por sí endeble memoria. Recuerdo cierta tristeza producida por los personajes de ficción que venían de la tele y en la que ahondaré en mi próxima entrega de la serie. Creo que tiene que ver con ciertas aberraciones estéticas que ya me llamaban la atención a tan temprana edad: indiscutiblemente, aquellos no eran exactamente los mismos monigotes que veía cada tarde por televisión. Eso y el origen del nombre Copito, que ni supe entonces ni supe ahora, se llevaron por delante unas cuantas horas de infantil meditación. Una infancia de mucho mirar trozos de papel impreso, pensando que de mayor entendería algo, y ya ven cómo estamos…

Poniéndome a la altura del Butano (3)

Entrada publicada el 1 de Diciembre de 2010 por John Tones


Pocos misterios posee la aportación de mi Grimorio de Memorias al Butano Popular titulada Zoo de lata. Aquí les dejo el videoclip, señalando si acaso que de todas las sorpresas que me ha deparado el reencuentro con esta tonadilla de mi infancia, la mayor sin duda ha sido descubrir que el videoclip estaba dirigido nada menos que por Jeunet y Caro.

Poniéndome a la altura del Butano (2)

Entrada publicada el 21 de Noviembre de 2010 por John Tones

Sigo apostillando las últimas entregas de Grimorio de Memorias para El Butano Popular, que por cierto, he pasado a una cadencia quincenal para poder asfixiarme entre periodos más largos de tiempo. Así agonizo más cómodamente.

Laberintos variados es el nombre que recibieron dos mitades de un post que, en principio, planteé unitariamente, acerca del libro Los Goblins del Laberinto. Los ídems (los laberintos, no los gremlins) de la memoria son intrincados, y me encontré con que la banda sonora de la película merecía su propia entrada. Como con el tiempo me he convertido en enfebrecido coleccionista de todo lo que tenga que ver con la película de Jim Henson, no está de más que les traiga aquí algún que otro santo gráfico. En Laberintos variados (1) destaco cómo el subrepticio mensaje de la película se filtraba entre los versos de las canciones compuestas por Bowie para su banda sonora. De todos los ítems relacionados con ella, sin duda el más raro que tengo es el maxi del tema principal, Underground, que pueden escuchar aquí (la banda sonora completa aquí), y que incluye desde versiones bailables de la cancionzaca a un apetecible instrumental, perfecto para karaokizar solitarios sábados por la noche. Esta es la portada.

Lo más desafiante del Butano (para mí, que otros hablan de abstracciones, y más listos que yo han sido) es reseñar objetos sin ni siquiera enseñar la portada. En Laberintos variados (2) le tocó el turno al libro Los Goblins del Laberinto, y lo habría ilustrado de buena gana con joyitas como esta que les enseño. Hace un rato me preguntaban por Formspring qué mockumentary o falso documental me ha parecido más creíble de todos los que he visto. He respondido que nunca he tenido la suerte de ver un mockumentary sin saber previamente que lo era, pero olvidé este libro de Brian Froud y Terry Jones, que aunque no es una película y en ningún momento tiene la intención de llevar muy lejos su juego referencial, a mí me pilló niño, inocente y con ganas de creérmelo todo. Durante meses me lo tomé, si no como una auténtica guía de campo de los Goblins, sí como un inquietante juego de espejos en el que aún no me veía suficientemente adulto como para entrar.

Poniéndome a la altura del Butano (1)

Entrada publicada el 26 de Octubre de 2010 por John Tones

Madre mía, qué dos semanitas he pasado de encargos, horrores, insensateces, viajes y compromisos. Aún no he terminado de boquear (no lo haré hasta que no cerremos definitivamente la edición del tercer volumen de Mondo Píxel), pero ya estoy en casa, ya pasó Sitges y salvo una pequeña jodienda pulmonar, todo parece estar en orden. Así que habrá que retomar todo. El blog, los encargos, las colaboraciones, los guiones, los todos. Y como se me ha descolgado la retransmisión de todo lo que publico por aquí, pues recapitulo, y aprovecho para tomar aire. Veamos.

Como saben, desde hace unas semanas colaboro en El Butano Popular, la web de sentirse ridículo ante la cantidad y la calidad de grandes firmas que me rodean. Allí publico semanalmente Grimorio de Memorias, una recopilación anti-nostálgica de los juegos, impresos y vivencias pop que de un modo u otro han ido configurando mi personalidad. El MAD, por supuesto, tenía que puntuar alto en este ranking, y como allí no se nos permite ilustrar los posts, lo haré desde aquí, de forma unidireccional y por las buenas. La primera entrega de Eme A De surgió de forma fortuita: yo quería hablar de mi primer número de MAD, pero los orígenes de ese recuerdo me llevaron a un contacto con la cultura del spoof americano que no tenía grapas: el juego de mesa de MAD. El dibujo para la caja de Jack Davis es bastante más expresivo de lo que pueda serlo yo.

En la segunda entrega de Eme A De ya sí que entré en harina, y me centré en el primer número de MAD que tuve, el 273. Curiosamente, lo más revelador de la cuestión (Don Martin aparte) fue la parodia de Cocodrilo Dundee. En El Butano explico por qué. Allí nos leemos.