Archivos en la categoria: 'Cine'

Thursday, August 30th, 2007

Traguen, oigan

Justo ahora que Zito se pone a montar cochinadas, me reencuentro con un viejo artículo que data de principios de año y plantea unas cuantas dudas acerca de la futura compenetración entre la vieja y tremenda pornografía y las nuevas tecnologías. Ahora que el consumo de porno se ha convertido en una actividad más fragmentada, caótica, indefinida y, en cierto modo, excitante que nunca gracias al poder de Internet (y no me refiero sólo a la mula), las estrellas de las grandes producciones ven peligrar su carisma por culpa de una definición prístina de imagen que garantiza el retrato fidedigno y microscópico de todos y cada uno de sus irregularidades corporales. En el género donde La Verdad es más mentirosa que nunca, muchos se plantean si al público le seguirá excitando una penetración de a) detallismo ginecológico; b) dimensiones gulliverianas. Entramos así en un curioso torbellino de contradicciones: ¿alta definición para reflejar un género orgullosamente feista? Con la globalización del estilo de vídeo digital, ¿qué sentido tiene un Full-HD? ¿Y el porno gonzo? ¿Perderá éste gonzismo a causa del perfecto reflejo de sombras y contrastes en una pantalla de 40 pulgadas? ¿Propiciará el home-cinema una reinvención del género, volviendo a las raíces, con enormes pantallas domésticas en mente? Ni idea, oigan, pero no me negarán que están excitados después de leer todo esto.

Friday, July 27th, 2007

Santa sangre

Toda la santa tarde perdida por culpa de esta espléndido y exhaustivo escaneo de carátulas de VHS de tropelías infraculturales de las que me vuelven loco. Rebusquen, porque con muy poco esfuerzo encontrarán portadas que van de lo conceptual a lo abstracto pasando por lo pura y llanamente mágico.

alienterror.jpg

Saturday, June 30th, 2007

Tres películas que yo he visto y ustedes (posiblemente) no (3/3)

3.- Transformers: Es que es el mejor blockbuster veraniego que he visto desde… desde… no sé, desde Mission: Impossible 2. Salvando las distancias, claro, pero Transformers tiene todo lo que se temían que no iba a tener pero sabían que debía tener: robots gigantes atizándose unas hostias que tiembla la pantalla, muchas transformaciones, muerte arbitraria de civiles, derrumbamiento de edificios… no se crean lo que ya andan diciendo por ahí de que mucho patapún y poco argumento. Transformers tiene el argumento exacto que necesita, e incluso a veces da más de lo que sería cabal exigirle: hay unas secuencias de comedia de Louis de Funes pero con robots gigantes que si me dicen cinco minutos ante de entrar al cine que me iban a parecer descojonantes, no me lo creo. Una especie de “Escóndete en el armario, que viene mi marido, y llévate la maleta de los diamantes y espérame en el restaurante de la esquina“, pero todo con androides descomunales, que es la risa. Hay, particularmente, un plano con el que casi se cierra esa secuencia y que resume todo lo anterior, y que identificarán en cuanto vean, que me hace perdonar a Michael Bay, esencialmente, ser Michael Bay. Porque Transformers es muy de Michael Bay: la tía buena con cerebrito de nerd, el ejército paquí pallá, la pasión por la palabrería Alfa-Tango me recibe corto, y demás. Pero por una vez, no importa, porque en esta ocasión, las cosas se tienen que hacer así: con planos muy abiertos, con movimientos muy ostentosos, con amplia participación de armamento pesado.

Aunque John Woo lo habría hecho mejor. Distinto. Pero mejor.

En cualquier caso: si son pajeros de los Transformers vibrarán con los discretos homenajes a las diversas encarnaciones anteriores de los robots, y con lo que el guión sugiere, entre líneas, que pasa entre los personajes (¡los maléficos planes de los Decepticons, cada uno por separado y cagándose en Megatron! ¡no se cuenta ninguno pero se intuyen todos!). Y si no lo son, descuiden: Megatron es malo. Malo todo el rato.  No se arrepiente de ser malo. Quiere matar a todos los humanos porque es malo. Mola, ¿eh?

No es que la cosa sea para perder el sentido, pero miren lo que les digo: es que ya no se hacen películas así.

Friday, June 29th, 2007

En los comentarios del anterior post…

Mostrenco dice:

Reivindicar a Disney no es que sea de izquierdas, es que es de extrema izquierda“.

Supongo que lo han leído, pero como los comentarios del Focoblog tienen un comportamiento muy extraño, no quería que esta observación quedara en el limbo en uno de nuestros habituales holocaustos de comments.

Todavía tengo yo que ver que Mostrenco se equivoque en algo, así que ya lo saben. No se las den de listos con Disney.

Thursday, June 28th, 2007

Tres películas que yo he visto y ustedes (posiblemente) no (2/3)

2.- TMNT: Se confirma lo que ya adelantaban algunos blogs por ahí: gracias a Grindhouse, de repente todo el mundo es experto en exploitation. Todo el mundo ha mamado la serie Z toda su puta vida, y todo el mundo está encantado de consumir todas las películas de moteros, putas con pistolas, artes marciales, y ultragore que les echen. Y en sesión doble y con el celuloide hecho mistos, por mis cojones. Pero eso sí, eh, pst, que las pelis de Van Damme son una caspa y Las Colinas Tienen Ojos 2 y Hostel 2 mierdas de violencia extrema sin argumento. Vamos, que la gente quiere Serie Z de calidad (sic). ¿Ustedes entienden algo? No se preocupen, El Focoblog se lo explica:

La gente es gilipollas.

Nada, conversaciones que uno escucha antes de que empiecen las pelis.

TMNT está francamente bien. ¿Se pueden creer, una película de animación por ordenador que no tiene guiños pop para cuarentones o mongólicas reformulaciones de la vetusta Tradición Disney (que va a llegar un momento que va a ser de izquierdas reivindicar a Disney, ya verán) sólo para que los padres no se agiten incómodos en el asiento y no piensen que están perdiendo hora y media de su precioso tiempo, que podían estar invirtiendo en ver Anatomía de Grey O ALGO? TMNT arroja curiosas incógnitas al espectador, o al menos a mí se me antojó: es la primera película de animación por ordenador que no quiere ser posmoderna, que no quiere replantear nada. Es la primera que sólo quiere aprovechar las herramientas que tiene a mano para dar al espectador acción y aventura. De la buena. Es decir, TMNT es la primera película de animación post-Pixar que respeta los códigos narrativos clásicos, y lo hace con buen gusto. TMNT, no le den muchas vueltas, es una película para imberbes criados con una mano en el mando de la tele digital y con la otra agarrados al pad de una consola, pero es que ellos también merecen su película de aventuras. A los viejos nos quedan unos cuantos guiños al tebeo primigenio, algún puyazo malvado e inteligente a sus compañeros de viaje y la mejor película protagonizada por quelonios expertos en artes marciales de la historia. Como si fuera poco…

Thursday, May 31st, 2007

Dos estudios sobre la comicidad del desconcierto a través del remontaje (2/2)

Menos estridente, y no tan abiertamente gracioso como el tutubo del Darth Vader puñetero, esta reformulación de El Resplandor que me envía eunice es de una sutileza y perfección técnica tal que cuesta pillarle el truco a no ser que se tenga la película muy fresca. Una escena esencial para entender la nevada cerebral de Jack Torrance se convierte aquí en un galimatías de significados cruzados que hace que El Resplandor se entienda mucho peor, pero la locura de Jack, mucho mejor.

- “Your son is a nigger… cook“.
- “Je… je… heheheheh…



Thursday, April 26th, 2007

La peor película del año…

… es Spider-Man 3.

Pero no hablemos de ella. Emplearé mi esfuerzo en recomendarles efusivamente una producción de mucho menor calado social: Las Colinas Tienen Ojos 2: El Retorno de los Malditos. Vayan a verla y encontrarán (spoliers ahead) un parto durante los títulos de crédito, una soldado americana violada por un mutante, primeros planos de ultraviolencia tan agresivos que la imagen se desenfoca, paquetes intestinales ocupando todo el ancho de la pantalla, desiertos y pedruscos, sentido del humor, estructura de película porno pero con ultraviolencia. Vayan.

Les agradezco mucho la retahíla de comentarios que ha despertado el anuncio de la nueva entrega de Hostias Como Panes. Así da gusto. Me pondré a ello ya mismo.

Como ven, estoy un poco disperso. Tengo que descansar. El último cierre de Xtreme ha sido espeluznante, y la imagen de Peter Parker usando sus poderes arácnidos para impresionar a Mary Jane en la pista de baile de un bar no me ha ayudado demasiado a levantar cabeza. Intentaré recapitular, así en plan existencial, este fin de semana.

Mientras tomo aliento, piérdanlo ustedes con este video que tenía por ahí dando tumbos. Me encanta cuando les entra el flato.


Sunday, March 11th, 2007

Blanco y en botella

Recupero un post que escribió Absence hace casi un año, cuando Bizácoras conmemoró el aniversario de la muerte de Lucio Fulci y que aquí recordamos con cuatro chuminadas mal hiladas sobre Mark Millar y Nueva York Bajo el Terror de los Zombis. Absence se sacó de la manga, como conclusión a su homenaje al maestro italiano, un post poco absenciano, es decir, breve y abstracto (que eso no quiere decir nada: me encanta la verborrea descriptiva y anclada en lo físico de Absence), acerca de la tremenda casualidad de que Fulci y Kieslowski murieron el mismo día. Y de cómo la población cinéfila homenajeó al segundo y ninguneó al primero. Y de que tantos años después de su muerte, el genio del gore es recordado en multitud de blogs y el pesado polaco se ha convertido en un icono muy de los noventa, casi una caricatura de lo peor de esa década.

La conclusión de Absence es brillante: los pajeros podemos ser más ariscos y duros de convencer, pero cuando amamos, lo hacemos con pasión desbordada, abriéndonos de piernas como una puta entregada a su cliente predilecto. Apostillo: la cinefilia no tiene más remedio, en base a una dignidad mal entendida, que autoimponerse trabas en forma de reglas. Dicen: “es que la estructura del guión…“, “es que la credibilidad de los personajes…” Los apasionados de los géneros somos impredecibles, lo reconozco, como niños malcriados (porque malcriados, etimológicamente, es como estamos), pero nos movemos de acuerdo a una lógica algo más implacable, y si una película tiene monstruos + tetas, tan sencilla ecuación nos vuelca ciegamente hacia la admiración inocente. La lógica del fan es la de la de la perogrulllada, y si La Matanza de Texas está bien, La Matanza de Texas 2 estará el doble de bien. Y a veces se acierta y a veces no, pero el auténtico fan nunca reniega de una película porque los efectos no sean suficientemente buenos. En todo caso, lo hará si no son suficientemente malos, aunque aquí ya entramos en la inversión de los academicismos, que da para varias enciclopedias.

El canto de amor al fan de Absence, obvia y justamente generada desde la primera persona del singular, utiliza a Fulci como canalizador para exigir, una vez más, que dejemos de analizar el cine de género a través de los códigos cinéfilos convencionales. Estoy completamente de acuerdo, y si quieren un ejemplo de cómo hacerlo bien, les vuelvo a recomendar Hoy, en el rico menú del día: Culito de Niña Asado y Lomo de Puta a la Plancha, que en su categoría Culto al Culto está desgranando extraordinarias reflexiones sobre el cine barato, los desmanes mediterráneos y el cine de terror como perfecto idioma paralelo para explicarnos a nosotros mismos.

Wednesday, March 7th, 2007

Mil Canciones Pluscuamperfectas (4): The Penis Song

Ya sé que dije que nada de tutubos en esta sección, pero qué demonios: esto está justificado por dos motivos. Primero, no tengo el mp3 a mano; segundo, como van a comprobar ahora mismo, imagen y sonido son dos espectáculos absolutamente indisociables en este caso.

Cuando Chili Temple, Lindyhomer y yo vimos La Cosa Más Dulce no esperábamos toparnos con la comedia romántica más rotundamente soez y necia de los noventa. Salimos del cine en ese estado de euforia que acompaña al descubrir una película insolentemente única, pero a la vez perfectamente respetuosa con los códigos que la arropan. Encuentros y desencuentros de treintañeras solteras, tomando como modelo parcial las chuminadas de Sexo en Nueva York, pero con sencillos y rotundos extras: propensión casi patológica a la procacidad por parte de las protagonistas y tendencia del guión a subrayar con indeleble de punta gorda cualquier gag relacionado con el sexo basto y el Sindrome de Peter Pan mal asimilado. Una joyita perfectamente resumida, por activa y por pasiva, en nuestra Canción Pluscuamperfecta de hoy: The Penis Song.



The Penis Song - Cameron Diaz, Christina Applegate y Selma Blair - BSO La Cosa Más Dulce

You’re too big to fit in here
too big to fit in here
too big to fit in here

What a lovely ride
Your penis is a thrill
Your penis is a Cadillac
A giant Coupe de Ville
Your penis packs a wallop
Your penis brings a load
And when it makes a delivery
It needs its own zip code
Nine - double zero - penis

You’re too big to fit in here
too big to fit in here
too big to fit in here

Your penis is so strong
Your penis is so smooth
Your penis has got a rhythm
Your penis makes me groove
Your penis is a dream
The biggest one I’ve seen
It’s oozy and it’s green
(spoken) Ewww
(spoken) Sorry

You’re too big to fit in here
too big to fit in here
too big to fit in here

You’re too big to fit in here
too big to fit in here
too big to fit in here

Your penis is so big
Your penis is so thick
Your penis is so pretty
You’ve got a handsome dick
Your penis is so hard
Your penis is so large
My body is a movie
And your penis is the star
“Starring your penis”

You’re too big to fit in here
too big to fit in here
too big to fit in here

You’re too big to fit in here
too big to fit in here
too big to fit in here

Bonus: De acuerdo, de acuerdo, la traducción es abiertamente inferior. Pero reconozcámoslo: a no ser que sean absolutamente angloparlantes, la versión en castellano tiene un pase. Algunos retruécanos para conservar la rima, además, son aún más churriguerescos que en el original. Y como en esta vida hay que probar de todo…


Tuesday, February 27th, 2007

Tres modos de aprovechar mejor el tiempo (1/3)

La idea de resumir películas remontándolas no es completamente nueva, pero los niveles de sutilidad y cuádruples lecturas a las que llega guywiththeglasses y su serie de clásicos del cine contados en cinco segundos no es moco de pavo. Cada una tiene sus singulares atractivos, desde las que mejoran a sus respetivos modelos a las que indagan en el particular entrelineado de cada una. Yo me quedo con estas dos obras maestras de la concisión pop.