FocoBLOG

…y cuando desperté, el Focoblog seguía ahí

Entrada publicada el 9 de Marzo de 2010 por John Tones

Parafraseo el título de la, al parecer, estupenda conferencia de Nacho Vigalondo del otro día en las jornadas UCMCOMIC, a las que, me cago en la leche, no pude asistir, porque me viene al pelo (y porque me encanta el cuento de donde ha salido). El Focoblog llevaba demasiado tiempo en un hiato por razones bastante difusas, y ya me he cansado de andar vagueando con el tema. El Focoblog puede y debe renacer, y pasar a ser una cosa distinta, o lo mismo de siempre pero mejor, o algo parecido pero con matices. Lo iremos viendo, si no les importa que improvise sobre la marcha.

Para obligarme, nada mejor que un lavado de cara como Dios manda. Manu Sagra ha puesto a punto el invento, limpiando de spam los comentarios, instalando nuevos filtros, y poniendo ahí a la derecha todos esos gadgets epilépticos. ¿Ven que ahora todo va mejor, que El Focoforo y Mondo Píxel corren como el rayo, que todo está brillante y riguroso? Pues agradézcanselo a él. Y por supuesto, muy obviamente, Manuel Bartual ha creado esa épica cabecera nueva y esos increíbles sellos para las series, todo lo que hizo a Quimicefa exclamar «¡Focostendhal!» cuando aún estaba el invento a medias. Sin ellos no habría podido ser, así que besamanos para ambos.

Muchos de los visitantes actuales, quizás venidos de ese invento llamado El Focoforo y cuyo éxito me tiene patidifuso a mí el primero, posiblemente no conozcan El Focoblog. Pasen y les cuento. El Focoblog nació, hace mucho, nada menos que casi siete años, como El Blog de los Focomelos, y en apenas un mes, con la ayuda del hoy endiosado Mr. Asterisco, se trasladó a su ubicación actual, con el diseño clásico que todos hemos llegado a adorar. Con Chili Temple como primera webmistress se fue convirtiendo, de bitácora publicitaria de las andanzas de Los Focomelos (a quienes habría que hacerles un día una recopilación, un homenaje o algo), a sumario de obsesiones particulares de su seguro servidor John Tones. Con el tiempo, y con la ayuda de nuestra siguiente webmistress eunice szpillman (como ven, siempre he sabido rodearme de los mejores, lo cual es sumamente útil cuando uno es un profundo inútil), El Focoblog alcanzó sus niveles de gloria y holocausto conceptual conocidos por todos con la apertura de las series de posts «Sigo teniendo pesadillas» y «Hostias como panes», esqueleto espiritual del blog y que ahora se verán convenientemente powerupeadas.

Por qué dejé de postear no lo recuerdo muy bien, supongo que los respiros están bien, y las estupefacientes redes sociales por todos conocidas me tenían entretenido y en contacto con aquellos a quienes admiro (unos cuantos) y respeto (muchos menos, pero la culpa es de los otros). Mondo Píxel, con sus libricos, iba bien y El Focoforo se convirtió en la revelación del quinquenio: un montón de gente lista insultándose con gracia. Pero El Focoblog seguía mudo e impasible, no sé muy bien por qué.

El nuevo Focoblog comenzó a gestarse hace unos meses. Como saben, un poco con el mono de retomar el ensayismo kamikaze, me abrí un sencillo nuevo blog, Dosis Mínima, en el que me planteé el reto de postear una reseña una vez al día. Con sus vaivenes lógicos, aguanté el tipo bastante bien, y la cosa pasó de cien entradas. Recuperé unos cuantos clásicos del Focoblog y Elitevisión, y comencé a pensar que, demonios, si el origen de todo esto estaba en El Focoblog, ¿cómo era posible que lo tuviera como puta por rastrojo? Así que comencé (comenzaron los Manolos, pero ya me entienden) el replanteamiento, y hace más de un mes de ello, así que estoy con el estado de ánimo adecuado: deseando escribir. No creo que lleguemos a la feliz locura promiscua de Dosis Mínima, pero sí me apetece volver a hablar de música, tebeos y películas como siempre se ha hecho por aquí: con profusión de palabrotas y con ganas de suscitar la discusión y la reflexión. Para lo otro ya está Blogdecine.

¿Qué novedades hay en esta especie de Superfocoblog que arranca, para empezar, el post más largo de los últimos tres años? Bien, pues he hecho limpieza. El Blogroll, del que en cada ocasión verán unos cuantos enlaces aleatorios (todos eran demasiados) ha sido desinfectado y actualizado. La columna derecha, por otra parte, hará que El Focoblog se convierta en, sin me permiten la egochifladura, una especie de johntones.com. Ahí tienen los tumblr (el mío y el de Mondo Pixel), el resto de los blogs con actualización incluida, el Twitter a tope, el link a Facebook… que no es que les pida que me lo sigan todo, pero si tienen curiosidad, lo tienen facilote. Como sabiamente el otro día me dijo Dr. Zito, el tumblr lo estoy usando para una avalancha de imágenes de contundencia variable que sirve muy bien de aperitivo y prolongación del Focoblog, así que digamos que tiene todo el sentido del mundo que esté el escaparate ahí.

En cuanto a las series, ahí siguen las clásicas, las que están recién empezadas y las que están avanzadas. Las novedades sin empezar aún son el Spotifazo del mes (una recopilación de listas de Spotify que publicaré cada primero de mes, plagiando al Emperador), Liebre Marcera (donde intentaré poner orden en el abundante material que tengo acumulado sobre Alicia en el País de las Maravillas), Memorias de Cristal Lake (la secuela de Vuelvo a tener Pesadillas que llevan reclamando desde que acabé la primera) y el regreso del Test De Enciclopedismo Pajero, un entretenimiento que hicimos tiempo ha, con preguntas y respuestas en materia disparatada y que en su inclonclusa primera encarnación arrasó un Andrés HH que nunca recibió su prometido regalo. A ver cómo lo planteo en esta segunda vuelta (y como compenso a Andrés por resetear el marcador).

Si echan un ojo por los archivos del Focoblog, verán que aún hay castañas que limpiar. Mi intención es revisarlo todo. Todo, todo, todo. Volver a subir las imágenes, que se perdieron muchas en uno de nuestros frecuentes holocaustos iconográficos, reeditar, borrar lo superfluo… Ustedes vayan comentando qué quieren y qué no quieren leer, qué echan de menos y qué les gustaría ver. El Focoblog ha estado todos estos años manteniendo un equilibrio exquisito entre lo que me salía de los huevos a mí y lo que les apetecía leer a ustedes, así que si así es como funciona la magia, sea.

Bienvenidos de nuevo. Les he echado de menos.

(Todas las imágenes que acompañan este post son, obviamente, distintos bocetos de cabecera y botones de series que Manuel Bartual iba enviándome para ponerme los dientes largos. Coincidirán conmigo en que tanto sufrir ha valido la pena)

(Por cierto, parece que hay quien tiene problema con la codificación de los acentos: recarguen sus páginas, es un problema posiblemente de cachés. Si siguen teniendo problemas, comenten)

Estamos en ello

Entrada publicada el 11 de Febrero de 2010 por John Tones

Esto que ven aquí y que he sacado del Tumblr de Virch es un poco lo que está pasando en El Focoblog. Con la ayuda de un par de personas cuyo nombre no desvelaré para que ni siquiera intuyan cuá va a ser el resultado, las tripas de El Focoblog están experimentando su primer cambio completamente radical desde que se abrió. Eso llevará también a una remodelación de los contenidos y las intenciones, y podrán verlo alto y claro cuando esté acabado. No me atrevo a dar una fecha, pero será en no demasiado tiempo. Mientras pueden deambular, como de costumbre, por el resto del Emporio. Nos leemos en muy breve.

Tumba Dos

Entrada publicada el 28 de Septiembre de 2009 por John Tones

Cuando abrí por primera vez los tumblrs de Mondo Píxel y El TumbaTones (un Focoblog digest) estaba pasando por una racha de poco tiempo libre, y me atrajo la idea de poder postear simplemente pulsando un botón del navegador. Cuando creí (erróneamente) que tendría más tiempo para retomar Mondo Píxel y El Focoblog los abandoné, supongo que con ese peculiar sentido de la oportunidad que me caracteriza, ya que todo el mundo decidió abrirse uno, a menudo sin darle mucho bombo.

Me veo, de nuevo, estrecho de tiempo y, sobre todo, con unos archivos interminables de chorradas más o menos interesantes con las que me tropiezo cada día al navegar por Internet mientras intento ganarme las habichuelas. Ergo vuelve a ser tiempo de retomar los tumblr. Servirán para no estarse quieto, para dar salida a cuestiones que no merecen engrosar las largas listas de espera de temas para El Focoblog y Mondo Píxel, y así todos estamos entretenidos. Que lo disfruten mientras dure.

El TumbaTones.
El tumblr de Mondo Píxel.

Aviso para navegantes

Entrada publicada el 19 de Septiembre de 2009 por John Tones

Para todos. Es decir, para quienes frecuentan El Focoblog, El Focoforo y Mondo Píxel, juntos o por separado. (No habría que hacer esa puntualización, empero: ¿acaso hay alguien tan idiota como para frecuentar sólo ALGUNOS de ellos pudiéndolos frecuentar TODOS?). En fin.

Llevamos unos cuantos días de comportamientos extraños en el servidor. Unos cuantos bastantes, y todo por culpa del Focororo y su frenético nivel de visitas. Que no somos muchos, pero entramos, entramos, entramos y el servidor se resiente. Entre los dramas de última hornada han estado unas cuantas caídas loquérrimas durante el verano que obligaron a hacer una limpieza de archivos fatuos que nos ha devuelto cierta estabilidad que a saber cuánto dura (porque claro, ustedes no paran de escribir y eso SE NOTA). Pero el Apocalipsis vino hace un par de días, y no fue muy llamativo de puertas afuera, pero en las tripas del foro, madre mía: creíamos que lo perdíamos todito. El aviso fueron unos extraños mensajes de error en Mondo Píxel que se prolongaron al Focoforo, lo que se sumó a un enloquecimiento considerable del filtro anti-spam, que consideraba viagristas y borraba todos los comentarios. La cosa culminó en un caos que, curiosamente, a lo único que no afectó casi fue al Focoforo, pero que creíamos que nos íbamos al abismo. Los posts, los blogs, los comentarios, los foros. Chaos reigns. Un disparate.

Pero no. Las sabias artes de eunice szpillman han obrado su efecto habitual, y todo parece volver a estar en orden. El problema con los comentarios del Focoblog está solventado (comenten, leche, que hay que decirlo todo), creo que el extraño comportamiento de los feeds de Mondo Píxel también (comprueben) e incluso hemos padecido simpáticos efectos colaterales, como que El Focoforo y el foro de Mondo Pixel han viajado atrás en el tiempo un año. Parece que ya hemos vuelto al presente. Así que circulen. Aquí no hay nada que ver. Mientras no lo haya, se entiende.

¡Hematocrítico! ¡Frunobulax! ¡Pornosawa! ¡Vuelvan, que ya funciona!

Los problemillas de las 3D

Entrada publicada el 24 de Agosto de 2009 por John Tones

En este interesante artículo de Cartoon Brew se contempla la posibilidad de que, carambolas, la animación 3D no es la panacea de la industria, el cine del futuro, la madre del cordero, sino un requiebro de las grandes compañías para que los exhibidores se arrimen al sol que más calienta. Al calor del abandono de los costes de fabricación, transporte, almacenaje y posterior destrucción de las copias en negativo de las películas, lo que al menos amortiguaría las pérdidas que tienen por culpa de todos sabemos qué actividades por las que no ingresan dinero. Y el cebo para convencer a los distribuidores de que cambien al carísimo nuevo sistema de proyección se llama 3D.

Quizás la visión de Cartoon Brew sea un poco apocalíptica. Las 3D han irrumpido en la industria del cine en otros momentos de su historia, si bien es cierto que siempre han ido ligadas a momentos de, digamos, cierta decadencia formal. La más exitosa de las anteriores encarnaciones de las 3D va ligada al fantástico de los años cincuenta, pero a la etapa de las secuelas, el multiplagio y el delirio. No necesariamente una mala época en términos absolutos, pero sí es cierto que recordamos pocas películas por sus valores ajenos al propio gimmick: excepciones gloriosas podrían ser Creature from the Black Lagoon o Crimen Perfecto.

En cualquier caso, oir hablar de las 3D como “la salvación del cine” comienza a ser un runrún molesto, especialmente cuando he podido escoger entre ver Up! en 3D o en versión convencional, y he escogido la convencional porque sé que Pixar no concibió Up! ara aprovechar las 3D, pero sobre todo porque me incomodó de Monstruos y Alienígenas los colores apagados, los tonos chuchurríos, los perfiles difuminados. Superado el impacto intuitivo de ver objetos apuntando a la pantalla y el extraño e inexpresivo efecto de contemplar a todos los términos del plano presumiendo de la misma nitidez, se supera rápidamente el chiste de la cuestión. El problema es que me parece un chiste muy limitado como para salvar una industria que atraviesa una crisis tan profunda.

No es extraño que Hollywood confíe en la tecnología para que saque al negocio de las carencias creativas en la que se ve inmersa desde hace décadas. Cada vez que un gimmick estético impacta en taquilla, en los despachos se frotan las manos. Pero la respuesta a Sin City ha sido The Spirit, y la respuesta a 300, Watchmen. Fracasos espectaculares o relativos, pero fracasos. Resulta doblemente comprensible que para un (caro) truco que funciona en taquilla de forma sostenida, las grandes distribuidoras estén desesperadas por que el invento tenga continuidad.

En realidad, Hollywood no se juega su supervivencia con el triunfo de las 3D. Es cierto que asombra ver cómo prensa y estudios se vuelcan en experimentos que ya se sospechan, en el mejor de los casos, artísticamente fallidos, como la asombrosamente fea y pasada de moda Avatar. Pero lo cierto es que muy posiblemente, y a diferencia de Titanic (un jardín comparativo donde a la muy imprudente productora de Avatar le encanta meterse, y acabará arrepintiéndose), dentro de diez años recordaremos esta última encarnación de 3D como ahora recordamos la época de Tiburón 3D: una cosa banal, que llenó portadas veraniegas y que a lo mejor que puede aspirar es a que los coleccionistas de pajereces del futuro exijan a las distribuidoras de producciones domésticas que respeten “el formato original en 3D” de estas producciones. Podría equivocarme en esto, claro, pero… sería raro que funcionara de otra manera, ¿no?