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Jackie Chan (6): Hiena Salvaje (1978)

Entrada publicada el 23 de Mayo de 2009 por John Tones



Con el ritmo incansable de la producción hongkonesa de los setenta, a causa de la cual un actor de éxito podía rodar fácilmente cuatro o cinco películas al año, Jackie Chan se embarca en su primera película como director, muy dependiente del monstruoso éxito de La Serpiente… y El Mono Borracho… Es el maquiavélico Lo Wei quien le reclama y saca de Seasonal, pidiendo disculpas por las trastadas del pasado y garantizando a Chan un sueldazo acorde a su nueva condición de estrella, libertad creativa dentro del estricto marco de ética exploit que caracteriza al cine de género de la época y una renovada confianza en sus posibilidades, que se traducen, por ejemplo, en la financiación de un arreglo dental y una operación de desorientalización ocular que llevó a Chan a adquirir, tras pasar por el quirófano, un aspecto algo más occidental.

Por algún motivo, la jugada no terminó de salirle bien a Lo Wei, que aparte de un bastardo ambicioso parecía ser también un gafe de cuidado: Fearless Hyena (distribuída en vídeo en nuestro país en una versión mutilada como Hiena Salvaje) se adscribe al canon fundado por el propio Jackie Chan para Seasonal a las órdenes de Yuen-woo Ping, pero la película fue incapaz de replicar el éxito de sus precedentes. La causa, posiblemente, es que Hiena Salvaje carga las tintas con respecto a su modelo en todos los sentidos posibles. El resultado es una película extraña, claramente de transición, sin decidirse a ser completamente renovadora, pero en la que Chan, como director, coreógrafo y protagonista, parece tener claro que hay territorio que explorar más allá de los argumentos de venganzas entre clanes y los entrenamientos desnortados.

Aparentemente, sin embargo, se ajusta a la oleada de maestros borrachos imitadores que desató el éxito de Drunken Master: Chan da vida a Lung, un joven imprudente e impulsivo, perfectamente intercambiable con el Wong Fei-hung de su película anterior, que vive entrenando kung fu con su abuelo y ganándose un dinero extra como inofensivo matón para una escuela de artes marciales de baja estofa. Pero cuando un general de la dinastía Ching descubre, gracias a la poca prudencia de Lung, donde se refugia el abuelo, mata al anciano y desencadena la furia oriental, la sed de venganza, el entrenamiento deslomador y la catarsis final de Lung. Si escrito resulta esquemático, filmado Chan extrema los tópicos hasta el paroxismo: prefiere centrarse en la comedia intrascendente (no una comedia centrada en desarrollar personajes y personalidades, como en Drunken Master, sino comedia pura y sin objeto) que en el conflicto dramático, que no sucede hasta pasada una hora de metraje. En los treinta minutos finales, Chan clama venganza, entrena, descubre los secretos del kung fu emocional y venga a su abuelo, en uno de los desequilibrios de tono más insensatos del subgénero de kung fu cómico, y posible responsable en buena parte de que la película no fuera un éxito. El desconcertado espectador es bamboleado de un registro a otro sin piedad, y aunque comedia y acción no están tan excepcionalmente hilvanados como en El Mono Borracho…, donde se mezclaban a veces en una parodia que destrozaría cualquier pretensión seria del género en Hong Kong hasta entrados los ochenta, la intención de Chan aquí no es menos honesta y transparente: reducir el componente dramático de los tópicos del género hasta el esquematismo absoluto, despojándolos de todo sentido. De acuerdo, hay maestro / familiar muerto, pero todo sucede a tal velocidad y con una falta de respeto por una ordenación lógica de los clímax o por simultanear registros con cierta sensatez que se percibe una clara intención desestructuradora por parte de Chan del estilo que se le había quedado pequeño. Chan ya no solo destroza los códigos introduciendo un inesperado y sabio componente cómico en los argumentos clásicos, sino que lanza una carga de profundidad a la propia estructura narrativa del género.

Fearless Hyena, a pesar de su desconcertante ritmo (o quizás gracias a él: es capaz de tumbar todas las defensas del espectador escéptico), sigue progresando en la búsqueda de Chan de un estilo de combate contundente pero humorístico, en el que dolor y carcajada se den la mano sin que resulte artificial. Lo consigue aquí con los combates que hace disfrazado de mendigo o de mujer, más parodias acrobáticas que luchas en estado puro, pero hay que asumir que no veremos a un Chan combatiendo a pleno rendimiento hasta unos años después, cuando se encontrara con sus viejos amigos Samo Hung y Yuen Biao, dejando atrás casi definitivamente la ambientación dinástica: durante unas cuantas películas a partir de Fearless Hyena, Chan se centra más en dotar a las peleas de un componente acrobático o humorístico. Muy notable también es la presentación del kung fu emocional, un estilo de lucha conscientemente ficticio en el que Lung deja que sus movimientos sean conducidos por cuatro emociones: ira, alegría, felicidad y tristeza, siendo esta última un hilarante muestrario de llantos fingidos, cuerpos que se desploman sin fuerza y un ejemplo primitivo de cómo más adelante en su filmografía, Chan ensayaría formas de comunicar emociones sin dejar de pelear. Sin embargo, la función del kung fu emocional es aquí algo más contundente: a dierencia de El Mono Borracho… y La Serpiente…, en el enfrentamiento final Chan no vence con conocimientos de combate más o menos cómicos, pero convencionales en el fondo, sino que pone en marcha un estilo contra el que no sirven los recursos del kung fu clásico: abraza a su contrincante para no dejarle espacio, le grita, huye, le marea de muy diversas maneras no para demostrarle una superioridad técnica, sino para impedirle pelear correctamente. Chan ha demostrado que por la vía del “todo vale” puede reformular la expresividad del cine de kung fu clásico. Y lo hará.

El Mundo Today, risas y arrebatos

Entrada publicada el 12 de Febrero de 2009 por John Tones

El Mundo Today no solo es una buena noticia porque suponga el regreso a la primera línea de fuego de la gente de Espojinforme Ent., sino porque nos venía haciendo falta un diario satírico en condiciones, bien planteado y ejecutado implacablemente. El Mundo Today mezcla lo irónico con lo surreal con un equilibrio desconcertante en un universo humorístico tan limitado a veces como el de nuestro país. Disfruten de titulares como “Cuatro de cada diez controladores aéreos son nihilistas” o “Nace un niño sin subconsciente”, que recogen con tanta sabiduría los frutos de tantos años esponjiformes. Tanto es así que yo mismo me siento abrumado ante lo apabullante de su lista de colaboradores (pinchen en Quiénes Somos) y la explosión de calidad de El Mundo Today, cuyos responsables me pidieron escribir noticias siempre que quisiera. La primera de ellas ha llegado hoy a la primera plana: “Un estudio determina que los Teleñecos no tienen sexo”. Disfruten de ella y del resto de este insólito acontecimiento.

Un ojo al cielo

Entrada publicada el 2 de Diciembre de 2008 por John Tones

Este es solo uno de los múltiples signos de advertencia, reales o no, que tiene este fabuloso set de flickr sobre el particular. Me quedo con él por parecer venir de una novela de ciencia-ficción metafísica, de ese mirar al cielo y ver un ojo y decir “pero qué… ya me ha vuelto a sentar mal el gazpacho“, porque ni puedes ni quieres creer que al final, con toda la tontería, la que tenía razón de todos era tu abuela. Tu abuela la beata.

A tope con el reprontismo

Entrada publicada el 1 de Diciembre de 2008 por John Tones

Echándole un ojo a la última y soberbia entrega de Reflexiones de Repronto, posiblemente el mejor y más redondo logro de la blogosfera española en… ehm…. ¿años?), y escuchando el denso, largo y como no podía ser menos, ilustrativo Porcast que Mario Vírico ha compartido con Raúl Minchinela, caigo en la cuenta de que no había publicitado el mío. Yo estuve la semana pasada con el señor Vírico y, a pesar de problemas técnicos de auténtico folclore post-industrial, se habló de todo y con grandes aspavientos: Van Damme, cine de chinos, fanzines, la blogomierda, el futuro, el pasado y qué sé yo. Yo no lo he escuchado, pero mi Troll De La Suerte estará encantado de poder volver a reírse de mi acento. El resto, escúchenlo si quieren, pero no se confundan: lo bueno de este post… es el minchinelismo.

Cosas de grupos

Entrada publicada el 28 de Noviembre de 2008 por John Tones

Aquí, una lista de por qué los grupos se llaman como se llaman. Falta, claro, la banda cuyo nombre está inspirado en la más grande heroína sexy del comic.

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Y mientras tanto, en el Focoforo… Tras cagarnos en grupo en la ineptitud como crítico de uno de los nominados a los Premios 20 Minutos, este reacciona, tras entenderlo todo al revés, cambiando el nombre del blog a uno más neutro, repensándolo y volviéndolo a cambiar al de antes, no sin antes amenazar con emprender acciones legales contra el foro a pesar de que nos estemos escudando en el anonimato de Internet. El Focoforo en pleno se ha acojonado.