I was a teenage Voorhes
(Memorias de Crystal Lake es la obvia y necesaria continuación espiritual de Vuelvo a tener pesadillas. Si en aquella diseccionaba los vicios y virtudes de las películas de Freddy Krueger, en esta iré reflexionando sobre la mucho más irregular, salvaje y caótica serie protagonizada por Jason Voorhes)
We Love Cinema es una encomiable web de cine que se propone diseccionar, a ritmo implacablemente diario y con monográficos mensuales, ese celuloide que nos chifla. De momento llevan dos temas: cine teenager y cine español, y para el primero de ellos colaboré con un texto sobre Viernes, 13 del que estoy singularmente orgulloso:
«Las películas de Viernes 13 son, independientemente de su temática y su naturaleza, profundamente adolescentes. Contradictorias e irregulares, incapaces de conservar durante un par de entregas consecutivas ni siquiera sus constantes visuales más reconocibles (la máscara de Jason no apareció hasta la tercera entrega, y a partir de ahí, ni siquiera fue él siempre el asesino), la saga de Viernes 13 es teenager porque favorece el exabrupto fugaz e instantáneo más que la fijación de constantes al modo algo más conservador de otras series, como Halloween. Y esto no sucede, desde luego, porque la saga tenga intenciones iconoclastas (ni remotamente) para con el género o para consigo misma, sino porque como un adolescente borracho, caliente y fumado, su volátil deseo de obtener la mayor cantidad de sensaciones fuertes aquí y ahora la han conducido a un zigzagueo estético y conceptual que la convierten, muy paradójicamente, en una de las series de películas con psychokiller a bordo más imprevisibles del cine moderno».
Así arrancan las disquisiciones sobre la serie que sirven de perfecta introducción para Memorias de Crystal Lake, la naciente serie del Focoblog (aunque le estoy adjudicando retrospectivamente algunas entradas antiguas) que glosará las hazañas de Jason Voorhes, acerca de quien hay bastante que contar. Pueden leer el artículo completo aquí y de paso, deambular un rato (largo) por We Love Cinema. La plantilla de colaboradores es bastante impresionante (y parcialmente focoforera) y salvo algunos ilustradores que parecen estar aún con My first Photoshop, y algunos nombres populares que deberían dejar los textos sobre cine a quienes han escrito en alguna ocasión anteriormente sobre el tema (una vez, aunque sea), el nivel es muy notable. Por allí nos leeremos.



















