Archivos en la categoria: 'Rock'

Wednesday, March 28th, 2007

Palo-mitas-dema-iz

Existen 500 versiones del clásico Popcorn, de Gershon Kingsley. Aquí tienen 79 de ellas. Mi favorita, la de Aphex Twin. La atribuida a Kraftwerk no es tal, sino propiedad de M&H Band. Pero también está muy bien.

Wednesday, March 28th, 2007

Uf y uf y kiá

Perdonen la ausencia. Ha sido el cierre mensual, que me ha tenido la cabeza loca unos cuantos días. Sé que lo entienden, sobre todo porque saben de sobra que todo es por ustedes. También lo sabe Cornelius T. Ninja, de los trestristesninjas, que me ha escrito un mail que les reproduzco a continuación:

ninjassuicidio.jpg

Hola, Tones:

Aquí Cornelius. Sólo quería informarte de que tenemos un zip en la web de los ninjas que contiene todas las canciones de nuestra segunda maqueta, El Club del Suicidio. Incluye portada, contra, ilustración para la galleta y libreto con letras, todo dispuesto para la descarga directa de quien guste.

También quería que le comunicaras a tus lectores que los ninjas estamos preparando un mini-LP de versiones, y nos falta una por decidir. Al final haremos la que queramos, como siempre, pero si alguno de tus habituales quiere hacer sugerencias, puede hacerlo de aquí al jueves. Ni chistes, ni versiones humorísticas, ni standards del punk, ni tecnopop, ni guiños privados. Somos ninjas, no gilipollas.

Un saludo,
Cornelius T. Ninja

He pensado que resumir ese mail sería desvirtuar un poco la sabiduría zen de Cornelius, así que ya saben: descarguen la versión ultimate de El Club del Suicidio y sugieran, en los comments de este mismo post o en la web ninja, hipotéticas versiones para ese mini-LP.

Nosotros seguimos mañana.

Wednesday, March 21st, 2007

I don’t jump around when I go to shows

Los emokids entran y salen de mi vida en ondas irregulares que me obligan, esta vez sí, a traerlos aquí. Convertidos ya de forma firme en el último hazmerreir del rock (y con justicia: dejemos descansar a los góticos una temporada), les traigo hoy un par de orgullosos insultos al emo way of life. Por una parte, un clásico indiscutible del youtube con actitud: I Must Be Emo.



Dear Diary,
Mood: Apathetic
My life is spiraling downward. I couldn’t get enough money to go to the Blood Red Romance and Suffocate Me Dry Concert. It sucks cause they play some of my favorite songs like ‘Stab My Heart Because I Love You,’ and ‘Rip Apart My Soul,’ and of course, ‘Stabby Rip Stab Stab.” and it doesn’t help that I couldn’t get my hair to do that flippy thing either, like that guy from that band could do, some days you know. . .

I’m an emo kid, non-conforming as can be
You’d be non-conforming to if u look just like me
I have paint on my nails and make-up on my face
I’m almost emo enough to start shaving my legs
‘Cause I feel real deep when I’m dressing in drag
I call it freedom of expression most just call me a fag
‘Cause their dudes look like chicks, their chicks look like dykes
‘Cause emo is one step below transvestite

Stop my breathing and slit my throat
I must be emo
I don’t jump around when I go to shows
I must be emo

I’m dark and sensitive with low self-esteem
The way I dress makes everyday feel like Hallowe’en
I have no real problems but I like to make believe
I stole my sister’s mascara now I’m grounded for a week
Sulking and writing poetry are my hobbies
I can’t get through a Hawthorne Heights album without sobbing
Girls keep breaking up with me, it’s never any fun
They say they already have a pussy, they don’t need another one

Stop my breathing and slit my throat
I must be emo
I don’t jump around when I go to shows
I must be emo
Dye in my hair and polish on my toes
I must be emo
I play guitar and write suicide notes
I must be emo

My life is just a black abyss, you know, it’s so dark. and it’s suffocating me. grabbing a hold of me and tightening it’s grip, tighter than a pair of my little sister’s jeans . . . which look great on my by the way

When I get depressed I cut my wrists in every direction
Hearing songs about getting dumped give me an erection
I write in a live journal and wear thick rimmed glasses
I told my friends I bleed black and cry during classes
I’m just a bad, cheap imitation of Goth
You can read me “Catcher in the Rye,” and watch me jack off
I wear skin tight clothes while hating my life
If I said I like girls I’d only be half right

I look like I’m dead and dress like a homo
I must be emo
Screw X-BOX I play old school Nintendo
I must be emo
I like to whine and hate my parents
I must be emo
Me and my friends all look like clones
I must be emo

My parents just don’t get me you know. they think I’m gay just because they saw me kiss a guy. well, a couple of guys. but I mean, it’s the 2000s. can’t 2, or 4 dudes make-out with each other without being gay. I mean, chicks dig that kind of thing anyways. I don’t know diary, sometimes I think you’re the only one that gets me, you’re my best friend. . . . I feel like tacos.

————–

Trasteando en los tutubos adyacentes (ya saben cómo funciona esto), me topo con esta absoluta maravilla de MadTV. Una de mis tendencias paródicas favoritas de la revista y el programa es la de establecer una retahíla de gags a partir de una asociación de ideas no necesariamente lógica (por ejempo, derivada de un juego de palabras). Este caso es especialmente brillante.


La puntilla la pone un experimento sociológico que inició Johnny Urethra hace unos meses, EMOfilia. Un fotolog tan obviamente falso y paródico que sólo podía ser tomado en serio por chavales sin sentido del humor. Exacto. Melancolía de tres al cuarto, depresiones de pastel, pareados con adverbios en mente… todo muy emo. Cuando se cansó del chiste y consideró que no daba más de sí, Urethra paró el invento. Lo ha retomado recientemente, y no podemos más que congratularnos. A ver si vuelve a atizarnos obras maestras como esta:

emofilia.jpg

Friday, March 16th, 2007

God Save the 01011101001

El ASCII Rock les proporcionará momentos de desasosiego conceptual y antirock de primera categoría. Mi favorito, como no, el atrozmente genuíno punk de God Save the Queen, igual de chicharrero y cacofónico que el original. ¡Yepa!

Thursday, March 1st, 2007

Tres modos de aprovechar mejor el tiempo (3/3)

Concluimos esta miniserie acerca de productivos modos de replantearse la optimización temporal con una nueva colección de remixes conceptuales-sinfónicos de la mano del sensacional WFMU’s Beware of the Blog. En este caso llevan un paso más allá la idea de ayer y lo que resumen en sesenta intensos segundos son discos bastante representativos de esta vida moderna nuestra. Lo hacen en la parte uno y en la parte dos. Propensa al galimatías sónico, esta selección no es tan fácilmente digestiva como algunas de las joyitas que proponíamos ayer, pero solo por este Nevermind en sesenta segundos, glorioso, espectacular, maravilloso y con un punto tontorrón y desacralizante, merece la pena el repaso por esta historia del pop condensada en hostias de un minuto.

Thursday, March 1st, 2007

Tres modos de aprovechar mejor el tiempo (2/3)

De acuerdo: lo del último post era un exceso. Aunque siempre he defendido los setenta minutos como la duración ideal para cualquier película, reducir a cinco segundos películas de la densidad de, no sé, Ultraforce, sería un crimen. Mi propuesta de hoy para maximizar el tiempo más juiciosamente es algo más moderada: WFMU’s Beware of the Blog propone un concurso de remixes en el que se han reducido a sesenta sensatísimos segundos algunos clásicos indiscutibles del rock. La participación es inmensa y revisarlo todo les llevará, irónicamente, unas horitas.

Alguno de mis favoritos son los prodigios de sutilidad máxima en los que no se perciben los cortes y las canciones no encuentran un regreso posible a la melodía principal despues del estribillo, lo que convierte a cada canción en una pieza única en la que no hay estribillo… o en la que toda ella es el estribillo. Por ejemplo, este sublime Toxic que diría que mejora al original si no fuera porque me resulta complicado concebir algo mejor que el Toxic primordial; o este Kiss ultrasincopado pero con toda la fuerza del original;o este increíble Ace of Spades de costuras imperceptibles; o, en fin, esta belleza apropiadamente llamada Song 1.

Luego están las que, a golpe de remiendo, transforman la melodía del original en una cosa completamente distinta. Como estamos hablando de clasicazos, nuestro oído, acostumbrado a anticiparse a la siguiente nota de los hits, se resiste a la charada. Pero la belleza que reside en este inquietante Blitzkrieg Bop a piñón y sin tomar aire, una vez que nos habituamos a la nueva cadencia, es mesmérica.

Y luego están, cómo no, las gamberradas conceptuales. Me quedo con dos piezas inquietantes, hipnóticas también a su manera, que disparan preguntas que no soy capaz de poner por escrito y para las que me temo que, en cualquier caso, tampoco tengo respuesta: este ultraBolero de Ravel y este fenomenal, desconcertante, rotundo Purple Rain.

Sin embargo, por algún motivo, y subrayando yo también el mérito que tiene simplificar canciones especialmente largas, me quedo de toda la selección con este alucinante In-A-Gadda-Da-Vida, que no paro de escuchar, en un bucle infernal. Prefiero escuchar diez, veinte, cincuenta veces seguidas esta pieza de imperturbable tensión y soberbia inteligencia que el original de diecisiete minutos. Saquen ustedes sus conclusiones, que yo, con una boba sonrisa de satisfacción tras haberme asomado al abismo y haber entendido tres o cuatro cosas, sólo puedo añadir: ceci n’est pas Iron Butterfly.

Tuesday, February 6th, 2007

Tengo transtodo, oiga

Desde el momento en el que Ultraplayback nace, yo ya se que Ultraplayback va a dejar de gustarme.

No se apresuren, dejen que me explique.

Ultraplayback nace como un grupo para el que, quizás, muchos no estamos preparados. Surgidos de algo tan proclive a la confusión como un festival de talentos organizado por el F.E.A., plenamente conscientes de la contundencia que esconden dos armas de doble filo tan barraganeadas en estos tiempos que corren como la frivolidad y la inmediatez, y usando ambas con una temeridad que ha dado resultados variables pero siempre, como mínimo, interesantes, Ultraplayback me gustan más cuando menos parecen gustarse ellos. No puedo evitarlo, igual que no pueden evitarlo ellos: Ultraplayback creen en el buen rollo, y yo no. Al menos mi yo público, no. Llámenlo pose o que soy un rancio, pero Ultraplayback me gustan más cuando las guitarras de Miranda son más dañinas, cuando su humor es más críptico, cuando sus letras son más sincréticas. Ellos, claramente, no se gustan así: quieren caerle bien a sus fans y eso es fantástico. Pero cuando ellas son más guarras y ellos más imbéciles, Ultraplayback mola más.

Ultraplayback, sin embargo, tiene una cosa que admiro sin amgajes de ningún tipo: tienen pretensiones de totalidad, de empapar con su filosofía, sea cual sea, y la entienda yo o no, a todo lo que les pilla cerca. Se preocupan por la coherencia gráfica de su producto, que sus fans sean los que se merecen y de tratarlos como ellos creen que les corresponde. A mí me cansa, pero me fascina. Por eso, recibo efusivamente el nacimiento de Transpop, un proyecto (cuya web, ya que preguntan, ha sido diseñada por eunice, a la que últimamente le estoy viendo nacer una quinta mano… ¿quinta?… sí, ya tenía CUATRO) con el que un día tuve que ver muy remotamente y con el que ahora tengo que ver muy parcialmente, pero de formas completamente opuestas. Yo me entiendo.

Transpop podría entenderse como una extensión del maremagnum Ultraplayback, pero en realidad es a la inversa: Ultraplayback es una extensión de un concepto, Transpop, que aunque siempre ha existido es ahora cuando recibe un nombre. Ustedes, que son cultos, saben lo que eso quiere decir exactamente. No me negarán que esta manera de empezar la casa por el tejado no es encantadora. Transpop nace como sello discográfico, pero no estrictamente. Comparte grafismo, el nervioso trazo de Eduardo Infante, con Ultraplayback, pero va bastante más allá: hace tratos bilaterales con Omega Point Records, tiene un blog recién inaugurado en el que Lindyhomer dejará de desconcertar a los a veces un poco impertinentes fans del grupo para discurrir sobre qué es el transpopismo y qué no lo es, y pone a disposición del público emepetreses de grupos tan bellos y extravagantes como Mystechs (una inteligente mezcla del mejor Michael Jackson y el peor italodisco), los indescriptibles Zom Zoms (unos Residents tras un empacho de cereales Kellogg’s), y Ming & Ping (cuya bellísima A Little Different, mi canción favorita de todo el emporio Transpop, reformula con inteligencia la pochez hiperactiva del SID, el chip de sonido del Commodore 64).

Y si saben lo que nos conviene, todo esto que les acabo de contar debería importarles.

Tuesday, January 30th, 2007

Mil Obviedades y Redundancias (1/1000): Pixies

1. Como va a pasar con tantas entregas de esta serie de posts, ya lo veo venir diáfanamente: me cuesta trabajo articular los porqués de las obviedades. Son obviedades porque los porqués están bien claritos. En este caso, por qué los Pixies son el mejor grupo del universo. Nada de lo que diga puede ser más sugerente, perfecto o directo que este tutubo, así que, simplemente, callen y escuchen.



2. Como en una especie de conjuro necronomicano, las letras y las canciones de los Pixies espabilaron a hostias una parte dormida de mi cerebro. Siempre había estado ahí, de algún modo. Los Pixies, simplemente, lo hicieron surgir, y ya nunca desapareció. Yo ya conocía la letra de Hey o Where Is My Mind. Los Pixies me recordaron que ya la sabía, desde siempre, y ya no se fue. No puedo decir eso de ningún otro grupo, libro, tebeo o programa de televisión.

3. De todas las opiniones musicales que Lindyhomer expresó alguna vez delante de un servidor, ninguna me pareció tan errónea como la que me dijo después del concierto de los Pixies en el Primavera Sound de hace unos tres años: “Si es que las han tocado igual que en los discos”. No le repliqué, porque sabía que en el extático momentum en el que me encontraba, cualquier réplica iba a sonar a fan descerebrado. Ya se pueden imaginar lo que sigo pensando sobre ese particular: cómo coño se puede reformular algo perfecto.

4. LoudQuietLoud fue un imprevisto regalo navideño de Chili y Asterisco en forma de DVD. En este documental se nos deja bien claro que los propios Pixies no sólo desconocen la respuesta a ese enigma implícito en la queja de Lindyhomer, sino que además, les acojona preguntárselo. Durante hora y media los seguimos en su primera gira de reunión en 2004, y la banda permanece en un estado de trance continuo. Primero preguntándose si reunirse es una buena idea. Luego preguntándose cómo pudieron dudarlo. Finalmente, abrumados por su propio mito. Los miembros de los Pixies son, como miembros de los Pixies, mucho más inmensos que ellos mismos, tal y cómo reconoce apesadumbrado pero consecuente, un Frank Black consciente de que nunca podrá igualar con su música en solitario la que consiguió firmar acompañado de tres personas a las que le cuesta dirigir la palabra. Tal y como comentaba con Nacho el otro día, los cuatro reaccionan ante este dilema, que para un artista podría calificarse casi de metafísico, igual que los protagonistas de una película de Tarkovsky: abrazando un estado de confusión continua, casi de hipnosis autoinducida que les hace pasear por el metraje no ya como sombras de lo que fueron, sino como fantasmas absortos en un reflejo. LoudQuietLoud me dejó trastornado, y sin embargo, más convencido de que mi fanatismo por el grupo es apropiado. Lejos de desmitificar, LoudQuietLoud habla de unas canciones (que apenas suenan), de unas personas (que apenas hablan) y de unos conflictos (los que llevaron a la primera disolución del grupo, que se comentan muy vagamente por pura pereza de los interlocutores, y que también ya son pura mitología pop) que no hay manera de ensuciar. Ni sus propios creadores pueden. Por eso, tocar las canciones tal cual sigue siendo la única opción sensata.



Thursday, January 25th, 2007

A Dios no le gusta Radiohead

Es lógico, podría pensarse. A quién puede gustarle Radiohead. Ni a Dios.

Pero es que lo que me ha ocurrido me hace pensar en una intervención divina, en una voz de edad insondable susurrando desde las alturas “Toneeeeees… que el mundo seeeepaaaaaa… que el mundo conooooozcaaaaa… la verdad sobre Radioheaaaaad”. Si no, ustedes me dirán. Andaba yo buscando información en Google sobre la única cosa decente que ha producido (indirectamente) Radiohead, y la providencia divina me lleva a la web más voluntariamente pochista de la historia. No me resisto a escribir la dirección íntegra.

guasa.ya.com/telerrision

Ahí queda eso, y ustedes me dirán si no es acaso cierto que la mismísima Mano de Dios me ha llevado hasta aquí. Observen la inteligencia prodigiosa, de sutilidad abismal, que propicia esto. La ecuación mágica, la proporción aurea del pochismo queda definitivamente desvelada.

Es midi + gif animado + Radiohead = ultrapochismo.
CABEZARADIO.

Por ejemplo. Esa cosa lánguida que es No surprises acompañado de un AMANECER CON FUNDIDO A TORTILLA. No hay sorpresas, en efecto. No hay sorpresas en Radiohead.

Me decía Nacho mientras escuchábamos telefónicamente nuestros respectivos AMANECERES A TORTILLA, que un midi desnuda a los músicos. Un midi introduce el índice en la esencia del arte. Escuchen a los Ramones en midi. Aguantan. Escuchen a AC/DC en midi. Aguanta. Escuchen a los trestristesninjas en midi. Aguanta, cojones, aguanta perfectamente. Pero Radiohead no. Radiohead en midi se queda tiritando y para esa tiritera conceptual nada mejor que el videoclip con gifs de Creep. Y aquí ya sí que el Universo Radiohead implosiona a golpe de verdades demoledoras. “Estoy mal”. “Me gusta el pop”. “No duermo bien”. “Tengo que bajar al super”. “No tengo gracia”. “Vivo en el centro”. Y sobre todo, “Soy un artista

Soy un artista

Nadie me entiende

Tengo poderes

Lo de los Beatles y Chanquete, en contraste, me parece bellísimo. Bellísimo.

Wednesday, January 24th, 2007

Otra wanda

Finalmente, Mr Asterisco no se pudo contener y soltó LA BOMBA.

ww.gif