Archivos en la categoria: 'Focoblog v.1.0.'

Wednesday, January 19th, 2005

Hombre, el Imagfic no es, pero…

Pues la verdad es que, a lo tonto tonto, la Muestra de Cine de Ciencia Ficción de Calle 13 que se celebrará a partir de mañana y hasta el sábado en el cine Palafox de Madrid pinta bastante bien. He tenido la suerte de ver, entre Sitges y Donosti, la mayoría de las películas, y la verdad es que hay material bastante apetitoso. Yo les recomiendo sin ningun género de dudas The Birthday (de la que ya hablamos en su momento), la fantástica Code 46 (que me dejo patidifuso por su atrevido ritmo ballardiano), el presuntamente fenomenal director’s cut de Donnie Darko (aunque hay quien dice que se podía haber quedado recortadita, que molaba más) y la también muy recomendable Equilibrium: lo que se conoce como un peliculón. Yo tengo muchas ganas de ver Primer, que me la perdí en Sitges, y a la que todo el mundo compara con el magnético turro Pi, y cómo no, me zamparé Blade: Trinity y Elektra, aunque no tengo demasiadas esperanzas puestas en ninguna de las dos. Hala, al cine.

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Tuesday, January 18th, 2005

Totus hijos de puta

Muy requetebién está el nuevo álbum de Mauro Entrialgo (compartiendo autoría en esta ocasión con Santiago Orue y Ata) acerca del titán tricojonil Herminio Bolaextra, Cómo convertirse en un hijo de puta. Parodiando los libros de autoayuda y consejos para lectores de dominical y ofreciendo una densidad de chistes por centímetro de papel completamente agotadora, Mauro pone la perfecta puntilla a las aventuras del periodista de El Caos que podemos leer en el TMEO. Esencialmente, se trata de una guía para convertirse en el más suelto y tuno de su grupo de amigos (si los hubiera). A mi, particularmente, me gusta Herminio cuando no tiene ningún problema en hacer el imbécil para dejar en evidencia a quienes le rodean. Es un “sí, sí, parezco tonto, pero anda que tú…” que no tiene precio: la increíble página de los bailes estúpidos, o de los usos que se le pueden dar a los conos de tráfico (¡cagadero! ¡¡disfraz de gnomo!!) son buena prueba. Una de las características que convierten a Herminio en un icono del gansismo es su pose casi de superhéroe cabrón: nunca vamos a verlo recibir esa hostia que, suponemos, alguna vez se habrá llevado. Ni le veremos abrazar un corte de antología: él siempre tiene la última palabra. Herminio tiene un aura de uinvulnerabilidad mítica. Es el hijo de puta perfecto, posee la proporción dorada de cabrón, hijo de puta, vividor y sabio, y Cómo convertirse en un hijo de puta explica por qué.

De todos modos, cuando más me gusta el album es cuando no depende demasiado de Herminio, y este es una excusa para contar las cosas que le interesan a Mauro, y ese humor borde , tan cerebral que hace pupa, surge entre las viñetas. En una ocasión, Herminio define La Razón como una excelente revista de humor, pero no le acaba de convencer porque está seguro de que ETA usa el periódico como medio de comunicación interno. La mejor página es un cuadro sinóptico de estilos musicales que cultivan los distintos grupos españoles: reivindicativo light, reivindicativo hard, para niños (Mecano, Los Inhumanos), cantautores… toda la fauna. Lo mejor, la columna que identifica las formas literarias que suele exhibir cada género: metáforas, sinécdoques, comparaciones, hipérboles… ¿El rasgo estilístico común entre todos los géneros, de la extracción social que sea, del estilo que fuere? Lo han adivinado: el ripio. Sublime.

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Wednesday, January 12th, 2005

Padre e infierno

Esta magnífica tiras, de un fascinante poder evocador es sólo una de las muchas que hay en el Perry Bible Archive. Juraría que antes alguien (quizás yo mismo) ha linkado esta galería. ¿ La Petite Claudine, me suena? En cualquier caso, merece la pena volver de cuando en cuando.

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Tuesday, January 11th, 2005

Que poseía la Biblia

A través de Boing Boing llego a esta excelente e inquietante parábola acerca del copyright, sus leyes, sus límites, sus idioteces y, sobre todo, sus paradojas, llamada The People Who Owned the Bible. Está en inglés, pero merece la pena que le dediquen un rato de lectura: su tonillo pseudoapocalíptico es especialmente apropiado para estos tiempos que corren, y se nota que quien lo ha escrito ha leído mucha y muy buena ciencia ficción. Dado que tiene licencia Creative Commons, no sería una mala idea que alguien la tradujera: frases como “But Disney had picked up the rights to the Epic of Gilgamesh, which looked like a great vehicle for Jim Carrey, so they made a counteroffer” merecen ser conocidas por la mayor cantidad de gente posible.

Ipso facto.

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Monday, January 10th, 2005

Pedismo

A través de The Presurfer llego al maravilloso Fart Thesaurus, una espléndido listado de nombres (en inglés, pero muy traducibles) que se le pueden adjudicar a las ventosidades. Con gran aparato sonoro, me quedo con “Air biscuit”, “Colon cologne” y el aséptico, casi cronenbergniano, pero muy sugerente “Report”.

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Friday, January 7th, 2005

Abran sus mentes

A Gork@ Limotxo le robo el link de la web de la espeluznante niña demoniaca Akiane, que pinta unas cosas como de camiseta de puesto del Retiro, de esas con delfines e indios sioux haciendo resonar en nuestras mentes su nexo ultraterreno con todos los bisontes que en el mundo han sido. La niña pinta que da miedo (hasta Oprah se lo ha dicho), pero componiendo poesía, créanme, sí que derriba barreras de todo tipo. Quédense con la leve serenidad ninfulítica que transpira la imagen que abre su web, porque cuando pulsen “Enter Site” y empiecen a ver fotos de la niña riéndose a placenteras carcajadas contemplando su propia y muy maligna obra, y a visitar galerías de instantáneas del mal se les va a caer el alma a los pies. Por Manitú.

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Wednesday, January 5th, 2005

Esto va una vaca…

Otro miércoles, otro articulillo mío en La Vanguardia (suscripción gratuíta, y artículo disponible esta semana), y además acerca de un autor del que últimamente hablamos mucho y bien. Se trata de Gary Larson, dios del chiste marciano y en cuyos indescifrables mecanismos humorísticos me intento adentrar. Lo mejor del artículo es que cuento un par de chistes de Larson, así que al menos en esos párrafos, el texto tiene gracia.

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Tuesday, January 4th, 2005

El cajón de Mark

Qué entrada de año más frenética y decadente, amigos. Espero que no sea una muestra de lo que me espera en el 2005 o para agosto seré un pellejico que aúlla entristecido al alba. Mañana les traigo lectura de la buena y de la que ustedes disfrutan, pero hoy quiero presentarles a Mark Prindle, un crítico de música enloquecido a quien tengo ya enfilado como alguien a quien seguir, si no a pies juntillas (no ha entendido nada de Bowie… ¡nada!), sí alguien a tener muy en cuenta como guía por según qué parajes sonoros. No se fíen de la cita ajena e insultante que encabeza, con sarcasmo netamente tonesino, su web (“Mark Prindle is possibly the greatest music journalist ever, despite the fact that the two times that I have bought albums on his recommendation they have been shite”): dejando aparte un juguetón empleo de las convenciones de la crítica musical (“Album two is just like album one, but twoer”), que deja bien claro que Prindle está, ante todo, divirtiéndose, su incansable ingenio encuentra justo eco en una precision milimétrica a la hora de diseccionar los pros y los contras de cada disco. Todo muy jovialmente, con uso y abuso de modismos y colegueo. Por suerte para los que, como yo, tenemos conocimientos musicales inútilmente enciclopédicos sobre áreas y grupos muy, muy específicos, y nos da igual el resto (“el resto” puede llegar a abarcar géneros de miles de entradas en las historias oficiales del pop, décadas y décadas de gloriosa creatividad sinfónica), Prindle se dedica a los clásicos, los grandes nombres (mayormente del rock… echarán de menos, como los he echado yo, a decenas de grupos). Pero cuando escoge un objeto de estudio, lo exprime, y de qué manera: discografías completas desmenuzadas hasta la última nota, puntuaciones ultraprecisas y ultrainútiles, y sobre todo, la prueba escrita de que tiene la cabeza mejor amueblada que esa new wave de la new wave de la crítica musical que sólo sabe hablar de las etéreas sugerencias que ha despertado en sus sensibles organismos el etcétera etcétera. Envidiable. Algunos certeros ejemplos escogidos al azar de críticas prindlenianas de discos que todos ustedes han oído: “Never mind the image, here’s one of the greatest mainstream rock and roll albums ever to be completely ignored by the mainstream” (Never Mind the Bollocks, Sex Pistols), Johnny Ramone invented that guitar style. See if you can find a precursor anywhere - I sure can’t! Playing chords as fast as he can? Rockin’ like a train? About fifty trillion guitarists (including myself) have done it since, but did anybody do it before Johnny? I don’t think so! Not the Stooges, not the MC5, not the New York Dolls, sure as poop not the Velvet Underground – nobody” (Ramones, Ramones). “What in Sam’s Hill are all those weird noises? What in Pete’s America did they do to the guitars in “Psychotic Reaction”? How in Bert’s Convoy did they get such a bizarre, crisp yet fake drum sound? And, most importantly, why the hello kitty can’t the band make MORE records this astonishingly brilliant?” (Third Reich Rock’n’Roll, The Residents); “The sudden and disconcerting sound shift between the verse and chorus of “Planet Of Sound”, the beautiful stereo-floating delay-captured guitar noise beep that complements the angelic piano piece at the end of “Motorway To Roswell”, the incredibly strange melodic break in “Alec Eiffel”, the psychotically teensy pounding to-the-point arrangement of “Distance Equals Rate Times Time”” (Trompe le Monde, Pixies)

Descubran el resto ustedes mismos. Tienen para meses.

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Thursday, December 30th, 2004

Peanuts de vanguardia


Las monstruosas reducciones infantiles de todas las neurosis de un ciudadano moderno de la civilización industrial.
Así describía Umberto Eco la obra de Charles M.Schulz, padre de los Peanuts. Fantagraphics edita las obras completas de este genio de la viñeta, nosotros nos lo pedimos para Reyes…
No te pierdas en la Vanguardia el Reciclaje de esta semana:
Charlie Brown tiene descendencia.

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Thursday, December 23rd, 2004

La canción de diciembre

Planet of Sound
Frank Black Francis

One fine day in my odd past
i picked me up a transmission
i turned the fission ignition
went looking for the broadcaster
and when i first touched some ground
they simply told me leave
was kind of hard to believe
’cause there was not one around
this ain’t the planet sound
this ain’t the planet sound
this ain’t the planet sound
this ain’t the planet sound
i had a talented wine
that land o’ classical gas
and on the planet of glass
they sent me skipping through time
igot to somewhere renowned
for it’s canals and color of red
and lots of guys who shook their heads
rhythmically to resound
this ain’t the planet of sound
this ain’t the planet of sound
this ain’t the planet of sound
this ain’t the planet of sound
this ain’t no rock and roll town
this ain’t no f**kin’ around
this ain’t no planet of sound
i met a guy in a rover
he said its one more over
its just there where your bound
this ain’t the planet of sound
this ain’t the planet of sound
this ain’t the planet of sound
this ain’t the planet of sound.

Pues sí que está descubriendo Tones la sopa de ajo con la canción del mes, dirán ustedes. A estas alturas con los Pixies. Bueno, sí y no. No me refiero a la versión original, de mis favoritas del fenomenal combo ruidista, sino a la versión minimal que incluye el último y muy curioso disco de Frank Black / Black Francis, apropiadamente titulado, asumiendo pacíficamente la simbiosis entre sus dos egos, Frank Black Francis. En él se deja de tonterías propias de estrella del rock decadente y abraza con orgullo su propio legado: una actividad que muchos ven como oportunista y sacacuartos. Desde luego, Frank Black Francis no les va a sacar de sus trece. Particularmente, tengo una opinión muy clara: Frank Black no ha estado viviendo de las rentas todo este tiempo, más bien al contrario (sigo escuchando con una frecuencia pasmosa el increíble Teenager of the Year, quizás el único disco doble de la historia que no me aburre, junto con el It’s Alive de los Ramones), y ya que con su primer grupo compuso algunas de las mejores canciones de todos los tiempos y puso patas abajo (o patas arriba) el panorama musical alternativo de la época, por mí puede remezclarse y reinventarse todas las veces que considere necesario. Tiene mis mejores deseos.

Frank Black Francis incluye dos CDs. El primero son las demos que Black grabó solo, con el micro de un walkman y una guitarra acústica, de unas cuantas canciones que terminarían apareciendo en su mayoría en el primer miniLP de los Pixies, aún nonatos. Como bien confiesa a modo de disculpa, la calidad de sonido no es muy buena, pero la sensación que sacude al fan al escuchar estas canciones es indescriptible. Como leí en alguna parte, se tiene la impresión de estar acudiendo en exclusiva, escondido dentro de algún armario o debajo de una mesa de mezclas, a una gestación irrepetible, a un momento que nos dejaría marcados para los restos a unos cuantos. Falta ese bajazo que nunca pierde la sonrisa, esa sección rítmica de cadencia apisonadora, esos riffs nunca superados… pero el germen está ahí, en las letras incomprensibles y sugerentes, y en las canciones antipop más pegadizas de esta galaxia.

El segundo disco, del que les ofrezco este Planet of Sound, es una reinterpretación de algunos pequeños éxitos de Frank Black Francis con los Pixies, pero con un sonido minimalista y extraterrestre que convierte Where Is My Mind? o Velouria en desconcertantes muros sonoros que a mí, en mi palurdez musical, me recuerdan al maravilloso The King and I de los Residents. Esas melodías circulares, esa pobreza instrumental, esos ritmos ariscos y machacones, esos arreglos cómicamente convencionales… Frank Black creó con los Pixies unas canciones tan blindadas que ni siquiera él mismo puede erosionar la increíble estructura, espontánea pero milimétrica, de Monkey Gone to Heaven o Subbacultcha. Frank Black Francis se ha puesto ante sus creaciones y las versiones se han hecho prácticamente solas, llenas de ruido e infectadas con olas de interferencias, pero siguen manteniendo esa cosa indescriptible que hará que escuche, estoy seguro, en el momento en el que me muera, los acordes de Wave of Mutilation. Ya les contaré.

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